PP y Vox se quedan solos en la defensa de los agitadores ultras en el Congreso
Se trata de una práctica habitual. Agitadores como Vito Quiles o en este caso Bertrand Ndongo toman la palabra en el turno de preguntas sin autorización por parte de los jefes de prensa, que son quienes administran estas cuestiones en cada rueda. Esta vez, ni siquiera ha dejado a los periodistas preguntar. Sin micrófono y a voces ha interrumpido la rueda, a pesar de la insistencia de la portavoz y su jefa de prensa para recordarle que no tenía el turno de palabra. Su tono ha ido incrementando hasta que el resto de periodistas han decidido levantarse y abandonar la rueda de prensa.
Poco después, los periodistas que estaban en ese momento en el Congreso siguiendo las ruedas, unos 40, han decidido no asistir al resto de ruedas de prensa de los grupos parlamentarios, que se han encontrado ante una sala vacía, solo ocupada por los agitadores que han provocado el altercado. Algunas ruedas como la prevista por Compromís ni siquiera se han llegado a celebrar. La portavoz de los Comuns, Aina Vidal, ha hecho una intervención inicial en la que ha recordado que “la libertad de expresión no es un derecho a amenazar, a manipular ni a tratar mal a los políticos o a los periodistas”. “A eso se le llama ser un maleducado y un fascista. Todo mi apoyo a los periodistas del Congreso y por supuesto vamos a estar a su lado apoyándoles en cualquier iniciativa que crean oportuna”, ha defendido.
Desde Bruselas, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha trasladado su “solidaridad” a la portavoz de su formación y también hacia los periodistas. “Solidarizarme con los periodistas que han visto violentado su trabajo. Quiero empezar por solidarizarme con la portavoz y los profesionales de la información de mi país que no tienen que soportar lo que está pasando”, ha dicho.
La Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) ha rechazado lo sucedido en la rueda de prensa.
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