Cuatro detenidos en los incidentes en el aeropuerto de Bilbao a la llegada de los activistas de la Flotilla
Los organizadores de la expedición denuncian la “brutalidad policial” y exigen una investigación independiente. Los activistas denuncian agresiones de las autoridades israelíes a su regreso a España
La Ertzaintza ha detenido a cuatro personas acusadas de desobediencia grave, resistencia y atentado a agente de la autoridad durante los incidentes registrados en torno a las 14.00 (hora peninsular) en el aeropuerto de Loiu (Bizkaia) tras la llegada de algunos miembros de la Global Sumud Flotilla este sábado. Tres de ellos han quedado en libertad esta tarde. El incidente se ha producido cuando los seis miembros de la delegación vasca de la Flotilla posaban para los medios de comunicación tras aterrizar desde Turquía. Una de las personas que estaba esperándoles en la terminal ha intentado acercarse al grupo cuando un ertzaina se lo ha impedido. Eso ha provocado un tumulto en la terminal que se ha saldado con cargas contra los activistas y quienes les esperaban. Los organizadores de la Global Sumud Flotilla han expresado su “profunda indignación” y “condena” tras la actuación de la Ertzaintza contra sus integrantes, que ha calificado como un ejemplo de “brutalidad policial”. La Flotilla ha pedido una investigación internacional independiente sobre lo sucedido.
El incidente en el País Vasco ha marcado el regreso de los integrantes de la Flotilla a territorio español. “Nuestros compañeros han sido atacados por la policía. Se les ha golpeado, se les ha tirado al suelo. La policía se les ha puesto encima con las rodillas, incluyendo a un compañero que tenía el omóplato roto. Todo esto se le ha hecho a un montón de gente que lleva cuatro días sufriendo torturas, agresiones y violencia constantes”, ha afirmado Diana Zomeño, una de las 13 activistas que ha aterrizado en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas pasadas las 18.20, entre consignas como “Free Palestine (Palestina libre)” y “Son activistas, no terroristas”.
Antes, en torno a las 13.30, ha llegado a Barcelona una veintena de activistas, después de que el jueves Israel les deportara en tres aviones fletados a Estambul tras ser interceptados en aguas internacionales cuando se dirigían a la franja de Gaza con ayuda humanitaria. En el aeropuerto de El Prat les esperaba un grupo de unas 200 personas, entre quienes se encontraba el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el eurodiputado de Comuns, Jaume Asens y la diputada Aina Vidal.
Indignación y condena
El consejero de Seguridad de Euskadi, Bingen Zupiria, ha anunciado que comparecerá el próximo martes en la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento Vasco para dar “las explicaciones necesarias” sobre la actuación de la Ertzaintza este sábado. En un comunicado, el departamento de Seguridad ha indicado que “el comportamiento de algunas personas concentradas ha obstaculizado la normal circulación de personas que abandonaban la zona de salidas del aeropuerto” y que estas personas “han protagonizado enfrentamientos con agentes de la Ertzaintza”.
En un mensaje publicado en la red social X, EH Bildu ha denunciado la “dura actuación” de la Ertzaintza en el aeropuerto de Bilbao. “La violencia ejercida contra una acción que simboliza la solidaridad y la defensa de los derechos humanos no tiene ninguna justificación. No es aceptable golpear y detener en Euskal Herria a personas que han sido secuestradas por Israel”, reza el comunicado de Bildu en la red social.
En el mismo sentido se han pronunciado la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que ha calificado el incidente en X de “intolerable”, y el espacio de Sumar en Euskadi, que en una nota de prensa ha denunciado “la represión policial” sufrida por los activistas en el aeropuerto: “Es intolerable que personas perseguidas, retenidas y violentadas por el Estado genocida de Israel sean recibidas en Euskadi con cargas, identificaciones y detenciones”, indican. Belarra ha acudido más tarde al aeropuerto de Barajas junto a Irene Montero para mostrar su solidaridad tras lo sucedido.
Más Madrid ha reclamado que se aclare qué motivó la intervención policial, si existieron órdenes específicas para actuar contra los activistas y si el Ministerio del Interior ha solicitado al Gobierno vasco información sobre los hechos.
Sin embargo, ha reconocido que el momento más difícil ha sido el regreso a España. “Ha sido un golpe muy duro venir de donde venimos y encontrarnos lo mismo aquí”.
TIENE QUE CAER TODO EL PESO DE LEY SOBRE LOS RESPONSABLES DE LA POLICIA VASCA. LOS MANDOS LOS INSTRUYEN PARA PEGAR PALOS. NO OLVIDEMOS LA COBARDÍA DE ESCOPETERO QUE MATO A UN JOVEN CON UNA PELOTA DE GOMA ESTANDO SIN VIOLENCIA. SON HIJOS DE ETA Y LES GUSTA LA VIOLENCIA Y HACER DAÑO. LOS RESPONSABLES DE SU ACTUACION TIENE QUE DAR LA CARA





