jueves, 2 de julio de 2026

AZNAR DA ORDENES AL SUBALTERNO FEIJÓO

 


AZNAR DA ORDENES A FEIJÓO.

"advertencia indirecta" de Aznar a Feijóo sobre pactar con Junts: "No le gusta pasar página"

Si Feijóo apuesta por pasar página del procés, José María Aznar alerta de los peligros que puede acarrear fiarse del partido de Puigdemont.

Sobre esta cuestión ha hablado el expresidente del Gobierno este miércoles, afirmando que "hay construir la mayoría capaz de derribar el muro de Sánchez". Seguidamente, ha matizado que "esa mayoría será nacional o no será", dejando claro que Junts no está en esa ecuación. 

QUE QUEDE CLARO QUIEN MANDA


miércoles, 1 de julio de 2026

EN EL PP HAN TOCADO SIN CUARTEL, A DEGÜELLO


 FEIJÓO EN PLAN GENERAL SANTANA HA TOCADO SIN CUARTEL A DEGUELLO

AZNAR LO APLAUDE AYUSO SE PONE EN PRIMERA FILA. TODAS LAS MENTIRAS SON POCAS PARA ACABAR CON SÁNCHEZ. LA SUCIEDAD QUE SUELTAN ESTOS SUJETOS ES ASQUEROSA.

martes, 30 de junio de 2026

AL CHAVISMO SE LO HA LLEVADO POR DELANTE EL TERREMOTO


 ESTAS VIVIENDAS DEL CHAVISMO SE HA DERRUMBADO TODAS

LOS SOLDADOS DEL CHAVISMO SIN UNA MOTA DE POLVO, LOS CIUDADANOS CON LAS MANOS QUITANDO ESCOMBROS.

El chavismo se ha derrumbado junto con sus casas mal hechas. Todo era pura farfolla, algunos partidos españoles le aplaudieron, hace falta ser gilipollas.

Siempre paga el pueblo pobre. Los venezolano sricos se han venido al Madrid de los ricos, el barrio de Salamanca y los pobres se han queda debajo de los escombros de la casas chavistas. Los soldados represores sin una mota de polvo en sus uniformes, con el fusil al hombro.

El chavismo arruinó a Venezuela. Los que aplaudian al chavismo tienen nombre y todos sabemos quienes son.




FEIJÓO: A UN PASO DEL TERRAPLANISMO

 

 

A un paso del terraplanismo

TODOS CAMBIAMOS

Todo empezó con Trump. Luego, fueron Fujimori, Bolsonaro, Orbán, Abascal… Pero el PP no podía ser menos.. Hace tiempo que Feijóo es un habitual de la política de tierra quemada. Por convicción o por imitación, el caso es que ya le vale todo: la deshumanización del adversario, la deslegitimación de las instituciones, la judicialización de la política, la mentira como recurso habitual, la denuncia falsa… Ahora, abraza el stop the steal (detengan ese robo), una vieja teoría de la conspiración de las derechas y ultraderechas globales que empezó en 2020 con Trump sobre un presunto fraude electoral en las presidenciales norteamericanas

El objetivo no es necesariamente demostrar una alteración real de los datos, sino sembrar dudas respecto al sistema electoral para socavar la confianza ciudadana y movilizar a su electorado bajo una lógica de polarización afectiva. Las consecuencias de tal infamia son sobradamente conocidas. En EEUU, el asalto al Capitolio. En Brasil, los ataques a las sedes de las instituciones por parte de los simpatizantes de Bolsonaro. En Perú, meses de parálisis política e impugnaciones masivas que retrasaron la proclamación del presidente. En España, aún está por ver. 

Convertido en una mala copia de Abascal, Feijóo ha empezado a construir, con la ayuda de Ayuso y de su sincronizada de guardia, una irresponsable ofensiva contra el Gobierno que alimenta la sospecha de un supuesto pucherazo electoral. La excusa es la llamada ley de nietos, que permite a los descendientes de exiliados del franquismo lograr la nacionalidad española. “Ahí queda el aviso”, afirma la presidenta de la Comunidad de Madrid, que asegura que “el reparto de escaños” será “ilegal, que el presidente del Gobierno pretende cambiar el censo electoral y que la tercera provincia en número de votos en las próximas elecciones será Argentina. Todo, sin pruebas ni datos, pero con un descaro pasmoso. El mismo con el que Feijóo habla también de ”ingeniería electoral“ porque al Gobierno ”con los actuales votantes no le salen las cuentas“.

Según el Ministerio de Justicia, a fecha de abril de 2026, el número de solicitantes de nacionalidad en virtud de lo establecido en la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática, ascendía a 2.622.450 mientras que las aprobadas fueron tan solo 557.709. De ellas, se han inscrito en el Registro Civil 306.500. Los demandantes son todos hijos y nietos de gente que tuvo que salir de nuestro país por la dictadura franquista. El Gobierno ha concedido además la nacionalidad española por carta de naturaleza a 117 descendientes de los voluntarios integrantes de las Brigadas Internacionales.  Son ya ciudadanos españoles de pleno derecho, pero el proceso administrativo lleva tiempo, si bien el PP juega a confundir y mezclar la ley de Memoria Democrática con la regularización de inmigrantes, un proceso que no otorga en ningún caso el derecho a voto. 

Feijóo, Ayuso, Abascal y toda la derecha no hacen más que seguir a pies juntillas el sobradamente conocido manual de la ultraderecha global de sembrar la duda previa. Lo que, en comunicación política, se conoce como la anticipación del relato. Esto es que, meses antes de las elecciones, partidos y medios afines difunden la idea de un supuesto pucherazo o que el gobierno de turno prepara una alteración de los resultados de tal modo que cualquier victoria del adversario o resultado propio que sea adverso queda automáticamente deslegitimado.

Para que la falsa denuncia resulte creíble, la treta suele poner el foco en tres aspectos técnicos: el voto por correo, el censo de residentes extranjeros y las empresas de soporte tecnológico que centralizan los datos de recuento. Del resto ya se encargan los periodistas afines, las redes sociales y los canales de mensajería. Pero, si con todo esta patraña, resulta que los difusores de bulos resultan los ganadores de las elecciones, como pasó por ejemplo en Extremadura, las denuncias se diluyen y aquí paz y, después, gloria. Si, por el contrario, pierden, aunque sea por poco margen, regresaría a sus pantallas la máquina del bulo.

Si lo que busca Feijóo, en caso de no gobernar en 2027, es un asalto al Congreso, como el que EEUU vivió en el Capitolio, no solo demuestra lo poco que le importan la democracia y la convivencia, sino también lo entrenado que está en violencia política. El “que caiga España, que ya la levantaremos nosotros”, que profirió Cristóbal Montoro en 2011 se quedará corto en comparación con lo que el gallego parece dispuesto a arrasar de nuestro sistema democrático.

Está a un paso de abrazar el terraplanismo, negar la evidencia científica sobre las vacunas y denunciar una conspiración de Pedro Sánchez para ocultar que la verdadera forma de la Tierra no es geoide. Tiempo al tiempo.

LA MISERIA DE LAS SENADORAS/SENADORES DEL PP

 

SECRETARIA DE ZAPATERO MARIA GERTRUDIS ALCARAZ.

El PP ha tomado el Senado como su Camara para los desahogos de sus señorias, miserables señorias.

Asistia, por imperativo legal, la secretaria de Zapatero. Sus señorias en un alarde de cobardia que las clasifica, se dedicaron a insultarla como vulgares rabaneras, a sabiendas que  María Gertrudis no las iba a respoder.

El uso y abuso de su mayoría absoluta en el Senado nos da una idea de lo que hara el PP-Vox si gobiera.


lunes, 29 de junio de 2026

EL FEIJÓO ACTUAL Y EL QUE VINO

 

EL FEIJÓO ACTUAL NO RESPETA NI A LOS MUERTOS POR LA DICTADURA.

Feijóo borra las líneas rojas con las que llegó a Génova para tratar de sobrevivir

LA JUSTICIA PERTURBADORA

 

 

Perturbadores y perturbados

Los silencios forman parte de la partitura, dicen los músicos; hay silencios temidos, eso oí un día decir a un torero de los silencios de la Maestranza; otros invitan a la duda e inquietan, los interminables de Jesús Quintero; otros no se explican: los del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

En las últimas controversias judiciales, procesales, casos Begoña Gómez o José Luis Rodríguez Zapatero, no extraña el silencio concejil por ser el modo. En realidad, dicen los que saben, el CGPJ no tiene nada que decir y menos que hacer, así es la rosa. Y ello porque no se ha perturbado o inquietado a ningún juez en su independencia, será por eso que sus competencias no lo exigen. En realidad, sin embargo, no solo pueden ser perturbados los jueces, y es normal que en esos casos se actúe, es que los jueces pueden también perturbar e incluso estar perturbados, y no parece normal que en esos otros casos no se actúe.

Igual entre Manuel Marchena, magistrado dolido por las críticas, e Isabel Perelló, pueden echar una manita, que dicen las encuestas que la mayoría de los españoles creen que hay lawfare en España y que la justicia está por los suelos en aprecio popular. Popular de gente, populus, que no de Partido Popular.

De las cuestiones disciplinarías mejor no hablar, incluso se han esgrimido vacíos legales para no exigir a los jueces que, al menos, garanticen a los justiciables el respeto de sus derechos constitucionales

Hay una amplia y difundida opinión sobre que ciertos jueces van a escape. Los que nos exigen, con razón, cumplir la ley parecen no encontrar ley que cumplir que les afecte, un deterioro de la función jurisdiccional que no parece conmover ni activar al máximo órgano de gobierno de los jueces. De las cuestiones disciplinarías mejor no hablar, incluso se han esgrimido vacíos legales para no exigir a los jueces que, al menos, garanticen a los justiciables el respeto de sus derechos constitucionales.

En la separación de poderes no hay amparo similar a la bizarra protección frente a perturbaciones que ejerce el CGPJ, con su mero silencio, al que deberían tener los miembros del poder ejecutivo, del que dicen querer protegerse, ni del poder legislativo. Podríamos recordar a Montesquieu, quien advertía en su obra cumbre, El espíritu de las leyes, precisamente, que había que protegerse de los jueces si queríamos, como queremos, un equilibrio entre los tres poderes.

Por recordar, también, aquella algazara callejera de jueces con sus vestimentas ceremoniales contra el poder legislativo y el ejecutivo, que había ejercido la iniciática legislativa, contra la ley de la amnistía, que el CGPJ ignoró.

Y eso que fue un ejerció llamativo y florido de poder, huelga cobardemente encubierta, y manifestación con sus ropones, togas pullas, quizá en señal de luto por la división de poderes, para que, al menos, simbólicamente quedara noticia de su reto y poder. Una prenda con la que no se puede correr por ajustada. En otros tiempos íbamos a nuestras cosas con botines y sin tacones porque siempre había que correr. En esta civilizada manifestación a toga suelta se sabía que no se correría, que no habría exceso policial, ni empellones proporcionados ni acaso un manguerazo. 

La foto de la insumisión de los jueces contra la ley de amnistía no es una foto cualquiera, es la prueba gráfica de una manera soberbia y arrogante de creerse el centro del sistema democrático

Pobres legisladores, cómo fueron zarandeados a las puertas de la soberanía nacional, pobres ministros y presidente, cómo son insultados por ciertos jueces. Ni la ineficaz presidencia del Congreso ni el ministro de Justicia empatan con el CGPJ a la hora de contener a los perturbadores.

Lo que resalto es la distancia cada día mayor de la justicia y el pueblo, del que trae fundamento y legalidad, no por inspiración etérea sino a través de la voluntad popular expresada en leyes emanadas del Parlamento, el poder legislativo.

Ahora que, hasta el PP, o al menos su presidente Núñez Feijóo, dice que lo de Catalunya, su procés y su amnistía, son pelillos a la mar, qué van a decir los jueces que con tanto brío se apuntaron a lo que fuera menester. 

EL PODER JUDICIAL NO ES UNO DE LOS TRES PODERES, ES EL PODER.