jueves, 8 de mayo de 2025

FRANCO SE APUNTÓ HASTA A LA VICTORIA SOBRE LOS NAZIS


Cuando España celebró el día de la Victoria en Europa como "un nuevo triunfo de Franco"

El 8 de mayo de 1945, la prensa nacional celebró al Caudillo como genio de la neutralidad que había mantenido a España al margen del conflicto mundial 

El martes 8 de mayo de 1945, Europa fue una fiesta entre ruinas. Ese día se hizo efectiva la capitulación incondicional aceptada por Alemania un día antes y con ello el final de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Tras casi seis años de pesadilla, la gente se echó a las calles en Londres, París y tantas otras ciudades que habían padecido el yugo nazi o los bombardeos de la Luftwaffe.

FRANCO TAMBIEN SE APUNTÓ PARA HACER MERITOS

En Madrid, "el final de la guerra en Europa fue conocido en las primeras horas de la tarde" del día 7, informaba Efe y se hacían eco buena parte de los diarios españoles del día siguiente. "No por previsto fue por eso menos comentado el suceso. No obstante, la vida normal de la ciudad no se alteró un solo instante, concurriendo las gentes a los lugares de diversión y esparcimiento y a los puestos de trabajo con el ritmo de todos los días". En Barcelona, "los periódicos de la noche son arrebatados de manos de los vendedores" y "por todas partes se comenta con alegría el restablecimiento de la paz en el continente, y el agradecimiento al Generalísimo Franco, Caudillo providencial de España, que ha salvado a su país de los dolores de la guerra, con su política de estricta neutralidad durante seis años". COMO SI NO HUBIERA COLABORADO

Lo de la estricta neutralidad era un decir. Franco, partidario indudable del Eje que le había prestado una ayuda fundamental para ganar la Guerra Civil, decretó la neutralidad de España en septiembre de 1939, pero pasó a la no beligerancia en junio de 1940, cuando la blitzkrieg alemana arrollaba Europa y Hitler parecía imparable. Ese nuevo estatus mantenía a España al margen de las hostilidades pero no implicaba imparcialidad. Con sus amigos en trance de ganar la guerra, Franco se atrevía a enseñar la patita internacionalmente. Puso sobre la mesa las exigencias para entrar en guerra del lado del Eje –la entrevista con Hitler en Hendaya tuvo lugar en octubre de ese año–, lo que a posteriori fue interpretado por los propagandistas del régimen como una hábil maniobra para mantener fuera del conflicto mundial a una España destruida por la Guerra Civil. Pero no dejó de colaborar por activa –exportaciones de wolframio, División Azul– o por pasiva con las potencias del Eje hasta que el cambio del curso de la guerra a mediados de 1942 impuso el giro en la política exterior española, la caída de Serrano Suñer como ministro de Exteriores y la vuelta a la "estricta neutralidad" el 1 de octubre de 1943.

Con los aliados avanzando trabajosa pero inexorablemente hacia la victoria, Franco se afanó en blanquear la fachada del régimen con el fin de garantizar su supervivencia en el nuevo orden de la posguerra. "En las postrimerías de la guerra mundial, Franco se plegaba a todas las exigencias anglo-estadounidenses decidido a sobrevivir al hundimiento del Eje y del fascismo en Europa".

Con los aliados avanzando trabajosa pero inexorablemente hacia la victoria, Franco se afanó en blanquear la fachada del régimen con el fin de garantizar su supervivencia en el nuevo orden de la posguerra. "En las postrimerías de la guerra mundial, Franco se plegaba a todas las exigencias anglo-estadounidenses decidido a sobrevivir al hundimiento del Eje y del fascismo en Europa"

En el diario Nueva Rioja se publica una advertencia del gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, Luis Martín Ballestero :"Los actuales momentos no consienten iniciativas privadas para conmemorar el acontecimiento con actos de ninguna clase y que pudieran provocar reacciones diversas. Por ello toda exteriorización queda terminantemente prohibida y de producirse será cortada con la mayor rapidez y energía", advertía.

"Europa sufre hoy la consecuencias de la guerra: ruina desolación, hambre. España goza del bienestar de la paz: al Caudillo se lo debes", reza telegráfico y contundente un recuadro propagandístico en la portada del Diario de Ávila. ERAN LOS AÑOS DEL HAMBRE Y DEL ESTRAPERLO. ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA

EN EUROPA SE PUSÓ FIN AL FASCISMO PERO EN ESPAÑA NO FUE ASÍ. ESPAÑA FUE REFUGIO DE MUCHOS CRIMINALES NAZIS Y EL REGIMEN FASCITA DE FRANCO NO TERMINÓ CON SU MUERTE. TUVIERON QUE PASAR AÑOS Y MUERTOS, MUCHOS MUERTOS, PARA PODER DECIR QUE ESPAÑA ERA UNA DEMOCRACIA.

AÑOS MÁS TARDE CAMILO JOSÉ CELA, NADA SOSPECHOSO DE SER UN IZQUIERDISTA IRREDENTO, ESCRIBIÓ EN UN ARTICULO, QUE NO ENTRAMOS EN LA GUERRA PORQUE HITLER NO ACEPTÓ LAS CONDICIONES DE FRANCO, QUE SI ERA PARTIDARIO DE ENTRAR EN LA GUERRA Y PARA ESO MANDO  A LA DIVISION AZUL CON EL GENERAL MUÑOZ GRANDES A LA CABEZA

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