sábado, 31 de mayo de 2025

NO NOS DEJAN VIVIR EN PAZ


 ESTOS MAFIOSOS NO NOS DEJAN VIVIR EN PAZ SI NO ES SUYO EL PODER

No tienen derecho a amargar la vida a todo un país

La sociedad española tiene un problema del que no todos los ciudadanos parecen ser conscientes; sufrirlo, sí lo hace la mayoría. El clima propiciado por la derecha y sus tentáculos mediáticos y judiciales ha convertido la convivencia en algo invivible. Son soflamas golpistas continuas, unos insultos de tal calibre que deberían arrojar a sus autores directamente a un calabozo. Buena parte de nosotros les entendemos perfectamente: quieren el poder a toda costa y caiga quien caiga y se emplean a fondo con todo tipo de trampas de su amplio repertorio.

Ellos no entienden a los ciudadanos normales, demócratas, decentes, o no les importan en lo más mínimo. Por eso hay que explicarles que no tienen derecho a amargar la vida a todo un país -a salvo de sus cómplices y algunos millones de adictos- para conseguir lo que las urnas no les han dado. Que es inadmisible la crispación en la que hacen vivir a la sociedad. Y en el temor de que, así, de una forma tan sucia, consigan su propósito y tumben al Gobierno. Seríamos todos valencianos en manos de Mazón, o ancianos en las residencias de los horrores de Ayuso. Por no alargar la lista con los trenes de Atocha, el metro de Valencia, y tantas otras cosas. Toda España sujeta a los mismos baremos. Miren lo que han hecho sus correligionarios (en política y en trampas) Milei en Argentina o Trump en Estados Unidos para ver el modelo.

Los más abducidos por esta gente, ¿no se dan cuenta de cómo se aprovechan sus mentores del clima que crean? Mientras muchos aplauden los insultos de Ayuso al Gobierno, tan gruesos, tan desproporcionados, tan de espectáculo en el barro, ella se despierta en el doble piso donde vive con su novio, defraudador confeso. Justo al mismo tiempo que en los hospitales públicos de Madrid –mantenidos a pulso por sus excelentes y saturados profesionales– hasta 200 y 300 personas aguardan turno para una analítica, en ayunas, en silla de ruedas o de pie porque no hay sitio para que todos se sienten, durante una hora o más. “Pásame el vinagre, cariño, que hoy me pone la alfombra Susana y voy a emplearme a fondo en desquiciar a la ciudadanía.”

Caldeado el ambiente ya a la espera de noticias judiciales, el PP se desparrama cuando una jueza –a punto de jubilarse– y terminada su instrucción de la pieza principal, decide procesar a la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, por fraude fiscal y falsificación de documentos. Y quedan tres delitos más pendientes de completar la instrucción. Inmediatamente, comparece Feijóo, los medios afines le abren la puerta de par en par, y lanza el eslogan “mafia o democracia” que todos sus primeros espadas van replicando. Convoca una manifestación y pide ayuda para una moción de censura. Al día siguiente de dar una bofetada a Junts, ERC, PNV y BNG en sus aspiraciones lingüísticas en Europa.

A la conseguidora del PP –es lo que parece Ayuso– nadie le toca a sus hombres. Ella y sus afectos son una cuestión de Estado, como no deja de repetir. Desde que defenestró a Casado por denunciar las prácticas de su hermano con las mascarillas, el PP ha entrado en una deriva realmente perniciosa. Viven del veneno que surten y sueltan hasta emponzoñar la convivencia.

Es inaudito que se pueda alcanzar el grado de desfachatez que logra el PP. Oír a Feijóo diciendo “mafia o democracia”, cuando todos tenemos fija su imagen en bañador con su íntimo amigo el narco Marcial Dorado. Ni pestañea cuando lo suelta. Ayuso hasta se ha hecho un lío, ha pedido procesar ¡a Sánchez! por narcotráfico. En estas manos está la oposición en España. Y los datos de sus prácticas, no cesan. La jueza que ha imputado a los altos cargos de la Comunidad de Madrid por el Protocolo de la vergüenza, está sufriendo presiones, en medio de un gran silencio corporativo ¿cómo se le llama a eso? La de Catarroja que instruye la DANA de la Comunidad Valenciana, también está siendo acosada con descalificaciones, que, por cierto, no la disuaden de su labor. Altos cargos de Ayuso son imputados en una segunda causa judicial por las residencias en la que Reyero declarará como testigo. Podemos prepararnos para nuevas andanadas que tapen esta noticia.

Por supuesto los medios entregados a la causa del PP relegan la noticia del novio procesado, incluso la del nº 2 de Interior con Rajoy enviado a la cárcel por otro delito nuevo distinto de las cloacas que montó con Fernández Díaz y, supuestamente, un tal M.Rajoy. Ése que cobraba su pasta, según los papeles de Bárcenas, el tesorero al que le machacaron treintaytantas veces los discos duros para que no quedara ni rastro. ¿Y esta gente acusa al Gobierno de mafia? No ha habido un partido como el PP que encaje mejor en esa definición desde la Dictadura.

Aznar ha ido a más, precisamente Aznar. Ha encontrado interlocutor complaciente en El Mundo para declarar con su habitual tono torvo: “La situación es inaceptable. España está en manos de los bajos fondos”. En verdad, se podría referir a los que él introdujo, en sus gobiernos y los que ahora trabajan en el golpe a su voz de mando: “el que pueda hacer, que haga”.

Lo que sí es cierto es que nos sentimos inmersos en un golpe de Estado en curso, con muy poderosos maquinadores. Ahora no se hacen como en 1936, pero los objetivos no son muy diferentes. Está por ver y ha de verse con urgencia qué pasa con esas unidades de los cuerpos de seguridad del Estado. ¿Qué pasa con la UCO y con la tal Leire, tan oportuna, y qué con el alto cargo de la Guardia Civil fichado por Ayuso? El vídeo con el muestrario de su pensamiento estremece pensando que se trata de un sujeto armado, y que habla, entre otros gruesos comentarios, de poner una bomba lapa en el coche del presidente del gobierno. Hay, al parecer, investigaciones abiertas, pero ya tardan los ministros Marlaska y Robles si es el caso, en explicarlo detalladamente con sus respectivas soluciones y medidas adoptadas.

Publicaba este viernes ABC a toda portada que Sánchez “se recluye acosado por el clima de corrupción”. Sí, la política y mediática que le asedia con unos métodos realmente turbios. La estrategia de la crispación y la injuria les es útil. Los insultos a Sánchez que se leen son en extremo preocupantes. Es un odio profundo y violento que han imbuido los golpistas en auténticos cabestros incapaces de discernir con claridad. España no es una ruina, sino todo lo contrario, aunque las grandes cifras económicas no lleguen a todo el mundo. En pocos países o ninguno ocurre, por desgracia. Pero nada que ver con los gobiernos que rescataron bancos con nuestro dinero y metieron la tijera hasta en la educación y la sanidad, la investigación científica, la dependencia... El odio es de tal calibre que, mientras sube el crecimiento tres veces más que en Europa y baja la inflación, mucha gente estaría dispuesta a prescindir de ello si vieran a Sánchez machacado. Y ese germen produce una sociedad profundamente insana.

Gran parte del problema son quienes les calientan la cabeza desde los medios con manifiestas manipulaciones, imbuyendo basura de la mañana a la noche, todos los días. ¿Cómo se puede preguntar: “¿Qué más tiene que pasar para que caiga el Gobierno?” y que se haga desde la radio de la Conferencia Episcopal que también pagamos con nuestros impuestos? Esos que el locutor defrauda a lo grande. Faltan tantas informaciones esenciales ¿Saben los oyentes qué se financia con nuestros impuestos? ¿Han leído el programa de Vox en pensiones? ¿Saben que el PP hace lo que le manda Vox si con eso consigue poder? ¿Saben que el húngaro Orbán, que se ha cargado el estado de derecho en su país, nos recomienda a Vox?

Es un no parar, ahí tienen una especie de espot electoral, fuera de campaña, cargado de bulos en el que participa todo el pringue de los populares y que publicita entre otros, a modo de símbolo, el tránsfuga Sergio Sayas. Irritante. Asistir a tanta mentira junta estraga. Lo titulan: Sánchez es un peligro para la democracia. Como mínimo es un delito de odio.

El Gobierno tiene un problema muy lamentable, pero la sociedad española, uno mayor aun. No se puede vivir en este clima de crispación y hay datos de que afecta emocionalmente. Ni en el miedo al porvenir, los más responsables. Quien tenga principios y tenga familia, le importe la sanidad, la educación, ¡y la decencia! ha de preocuparse seriamente porque una gente sin el menor escrúpulo, riéndose de la ciudadanía, consiga su propósito y alcance el poder del Estado también desde La Moncloa.

La afrenta es ya una bola considerable, y está en el tejado del gobierno. Un gobierno que, con seguridad, cuenta con muchos ciudadanos y, entre ellos, con miembros de la seguridad del Estado dispuestos a defender la democracia. A defender la tranquilidad de un país, también, que no merece estos mezquinos agitadores a los que exigir responsabilidades por el daño que están haciendo.

OIGAN A MI ME RECUERDA ESTO A LO QUE PASÓ CON ZAPATERO CUANDO EN EL 2004 GANÓ A RAJOY CANDIDATO DE AZNAR Y AZNAR ES PURO RENCOR

LA BORBOLANDIA QUE ALIMENTAMOS


 PUES ESO, MENOS TONTUNA CON LOS BORBONES, HEREDEROS DEL DICTADOR FRANCO, MACHISTAS APOYADOS POR UNA IGLESIA REPRESORA Y MENTIROSA.

LA CARA DE HORMIGÓN DE LOS ANTIMAFIAS


 MAFIOSOS DE TODA LA VIDA Y DE BUENA FAMILIA

Si aquí hay una mafia, será el PP

MAFIA O DEMOCRACIA


 LOS MAFIOSOS MUY FINOLIS PIDEN DEMOCRACIA

“Mafia o democracia” será el lema de la manifestación contra el Gobierno que ha convocado para la semana que viene Alberto Núñez Feijóo. José María Aznar ya ha confirmado su asistencia. Sí, el mismo Aznar que tuvo entre sus ministros a Rodrigo Rato, a Eduardo Zaplana, a Jaume Matas… Estará en primera fila, a tope contra la corrupción. 

También asistirá M. Rajoy. Sí, el mismo expresidente del Gobierno cuyo ministro del Interior se sentará en el banquillo, acusado de usar a la policía para tapar la corrupción de su partido. El molt honorable Carlos Mazón también ha confirmado su asistencia –si aguanta otra semana, no descartes que pronto fuercen su dimisión–. Aún no se sabe si Isabel Díaz Ayuso acudirá sola o irá acompañada por el defraudador confeso, Alberto González Amador. 

Son los milagros del anómalo debate público español. 

En la misma semana en la que la pareja de Ayuso queda a un paso del banquillo, en los mismos días en los que mandan a prisión al exsecretario de Estado de Interior de Rajoy, todas las teles, todas las tertulias, han quedado monopolizadas por la rocambolesca historia de Leire Díez. La “fontanera”. La “cloaca del PSOE”, la llaman también. Esa militante socialista grabada mientras ofrecía tratos de favor en la Fiscalía a distintos imputados por corrupción. A cambio, Leire Díez pedía que le pasaran información contra mandos de la UCO, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, donde se investigan muchas de las principales causas contra la corrupción.

Algunos datos importantes, antes de seguir con la narración. 

En España existió una trama organizada en los cuerpos de seguridad del Estado. Algo sistémico. Una red corrupta y eficaz. Algo inaceptable en una democracia normal. 

El comisario Villarejo es su protagonista principal, pero no actuaba solo. Tenía jefes. Subordinados. Socios. Aliados. Esa policía patriótica, que floreció bajo el Gobierno de Rajoy, fabricó acusaciones falsas contra todos los enemigos políticos del PP: de la izquierda a los independentistas, pasando por la propia derecha. Es la misma cloaca policial que empleó los fondos reservados para espiar al tesorero Luis Bárcenas y robarle las pruebas que tenía contra el PP.

Buena parte de estos abusos policiales están ya en los tribunales. Algunos a la espera de juicio. Otros ya con condena. Hay denuncias que duermen el sueño de los justos en la Audiencia Nacional, otras están en investigación. Sigue siendo inquietante que el Centro Criptológico Nacional, del CNI, aún no haya logrado descifrar la mitad de los audios que el comisario Villarejo grabó –qué raro, esto también dependía del juez Manuel García Castellón–. Y eso que Villarejo decía que era la misma clave y la misma criptografía que el bloque de audios que sí llegó al juzgado. 

Aún no conocemos toda la historia. Pero lo que ya sabemos es aterrador y las pruebas son contundentes. El Gobierno de M. Rajoy usó el enorme poder del Estado para perseguir a inocentes, fabricar informes falsos, espiar a ciudadanos sin control judicial y destruir el patrimonio y la reputación de muchas personas.

¿Mafia o democracia?, que diría Alberto Núñez Feijóo.

¿Cómo de democrático es que la Policía se invente que un eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, ha traficado con 40 kilos de cocaína para así poder investigarle

¿Y cómo definir lo que le pasó al expresidente del F.C. Barcelona Sandro Rosell, que siendo inocente se pasó 643 días en prisión? ¿Es mafia? ¿Es democracia? ¿Son simplemente cosas que te podían pasar en aquella España si eras catalán?

Y la operación Cataluña, ¿cómo de democrática es? ¿Qué hacía el departamento de Asuntos Internos de la Policía espiando a los independentistas sin orden judicial? 

La primera noticia de aquella brigada secreta la publicamos en exclusiva en elDiario.es hace ya más de una década, en 2014. Leerla hoy pone los pelos de punta. Y nada pasó. 

Buena parte de los usos y costumbres de esa cloaca policial arrancan muchas décadas atrás. Varios de sus protagonistas echaron los dientes con la Brigada Político-Social de Billy el Niño, en ese centro de tortura de la dictadura que estaba en la Puerta del Sol. Algunas de las técnicas vienen de los años de la lucha contra ETA; donde casi todo valió. La excusa para que el fin justificara los medios fue el terrorismo, pero contra el independentismo pacífico catalán, o contra la izquierda, se aplicó buena parte del mismo manual. 

¿Estos policías actuaban solos? Pues claro que no. La red se extendía a la política, a los juzgados, a los medios de comunicación. 

Algunos de quienes se consideran afectados por esta cloaca y su enorme red de influencia llevan años intentando esclarecer lo ocurrido. Es una red informal que no surgió antes de ayer y que se ha acercado a más partidos, no solo al PSOE. Quieren saber qué pasó y también destapar a quienes colaboraron con esa organización. Les mueve un impulso que es fácil de describir: la venganza.

El líder entre ellos es un empresario tecnológico que perdió buena parte de su fortuna millonaria, Javier Pérez Dolset. A finales del siglo pasado, se hizo rico con la serie de videojuegos de más éxito de la historia del software español: Commandos

En 2017, Pérez Dolset fue detenido y encarcelado en prisión preventiva por orden de la Audiencia Nacional. Entre otros asuntos, fue acusado de desviar dinero a unas cuentas en Panamá que –asegura– nunca existieron. Según denuncia, en entrevistas que ha dado a distintos medios, fue todo “una invención de la cloaca” para destruirlo. Los procesos judiciales que se iniciaron entonces –aún sigue imputado– acabaron con cientos de millones de su patrimonio, afirma también.

Pérez Dolset culpa al grupo Planeta y a uno de sus principales directivos, Mauricio Casals, de su caída a los infiernos. Hace dos años presentó una querella contra el presidente de Planeta y también presidente de Atresmedia, José Crehueras. Hace varios meses, en octubre de 2024, esa querella se archivó por falta de evidencias. 

“Leire Díez lleva investigando conmigo desde hace seis años las cloacas del Estado”, asegura también Dolset.

Y algunas cosas casan mal con esa explicación. Porque una cosa es investigar y otra proponer acuerdos con la Fiscalía a empresarios corruptos por su delación contra altos mandos de la Guardia Civil. ¿En calidad de qué?

“La basura no se combate con basura”, escribió en elDiario.es Esther Palomera, con toda la razón. Tampoco se entiende que el PSOE haya tardado tanto en responder ante esta irregular actuación de una militante que debería haber sido expulsada del partido: por el daño que está haciendo a su organización.

Si Leire Díez actuaba sola, es una irresponsable por ofrecer componendas así. Y si realmente es una enviada de Ferraz, es aún peor.

Por ahora, por mucho que se retuerzan algunos audios, no hay prueba sólida de que Leire Díez actuara a las órdenes de Ferraz. Tampoco es descartable que sea así. 

Cabe preguntarse también quién espió a Leire Díez. Es bastante evidente que alguien lo hizo. 

Pero lo que sin duda está por demostrar es que algunas de las ofertas inmorales que trasladaba Leire Díez en su “investigación” tuvieran efecto alguno. No se conoce ningún caso donde la Fiscalía haya actuado a favor de algunos de estos imputados por corrupción. Ni uno solo. 

El único acusado de corrupción que ha sido puesto en libertad de forma bastante anómala, a cambio de una supuesta colaboración con la Justicia que nunca llegó, es Víctor de Aldama. ¿Para hacerle un favor al PSOE o al Gobierno? No precisamente. Fue una decisión que impulsó un fiscal de Anticorrupción que ha trabajado para gobiernos del PP y que se tomó a espaldas del fiscal general del Estado, como ya te conté

El abogado de Víctor de Aldama, José Antonio Choclán, es también abogado de Alejandro Hamlyn. Este empresario está imputado en la trama de los hidrocarburos, al igual que Aldama. Sobre él recaen las sospechas de haber grabado la famosa videoconferencia donde Leire Díez le ofrece la ayuda de la Fiscalía a cambio de pruebas contra la UCO. Es la voz que se escucha con más claridad –que en estos casos suele ser la pista más obvia de quién grabó–. 

Hamlyn está acusado de un presunto fraude de 154 millones de euros. Ahora vive en Dubai. Argumenta que no puede salir de ese país por una deuda de 5.000 euros. Es difícil de creer que alguien capaz de pagar a un abogado tan caro como Choclán no pueda afrontar una deuda así. 

El propio Víctor de Aldama se ha jactado públicamente de haber “tendido una trampa” al PSOE, con la filtración de esta grabación. No hay aún noticias de que su “colaboración” con la Justicia haya ofrecido algún dato de interés, pero sí de su gira mediática, de sus bulos, amenazas e insultos contra el Gobierno o de sus vacaciones en Ibiza a todo tren. 

Todos los partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez –del PSOE al PNV, pasando por Podemos o Junts– creen que una parte de los aparatos del Estado trabaja para tumbar al Gobierno de coalición. Es algo que está a la vista de cualquiera con un mínimo de información: algo que Aznar invocó con “el que pueda hacer que haga”. Ocurre en varios juzgados, pero no solo allí. Se ha acelerado desde la ley de amnistía y el fracaso electoral de la derecha en 2023.

Es obvio que es un movimiento organizado. No son hechos espontáneos. Pero eso es otra historia que, más adelante, contaré.

Es llamativo que, en esta ocasión, las supuestas cloacas no tengan despacho en el Ministerio del Interior. Ni pistola. Ni placa. Ni autoridad formal. 

Las sospechas también señalan a la UCO. Ahí están las filtraciones sobre informes que después nunca aparecen. O los recientes errores de bulto –siempre en la misma dirección–. O las conexiones de algunos mandos con la enorme trama corrupta de los hidrocarburos. O los exabruptos de un excapitán de la UCO que ahora trabaja para Isabel Díaz Ayuso.

En el PSOE ya se preparan para expulsar del todo a Leire Díez. Y hacen bien: lo que hizo es inaceptable. Pero comparar este episodio con “la cloaca” de Rajoy es algo difícil de tragar.

Quien decía aquello de “la fiscalía te lo afina” no era un militante de tercera regional: era el ministro del Interior de Rajoy. No ocurría en la oficina de un abogado: pasaba en su despacho oficial. Y era el propio Jorge Fernández Díaz quien grababa la conversación.

Quien pedía a “Luis, sé fuerte”, no era un empresario ajeno a la organización. El que prometía a Bárcenas que “hacemos lo que podemos” no era tampoco un espontáneo que pasara por allí. Era el mismísimo M. Rajoy. 

Y tanto que hicieron lo que pudieron. Encargaron a Villarejo que parara “la libretita” de Bárcenas. Sobornaron a su chófer para que le espiara. Robaron sus grabaciones. Y apartaron a varios jueces del caso Gürtel: Garzón, Pedreira, Ruz… Cuando al PP le va mal un juicio no cambia de abogado, cambia de juez. 

El votante progresista no tolera cierto hedor. Y hace bien en exigir un comportamiento ejemplar, una ética más exigente. Faltan explicaciones más claras por parte del PSOE sobre las maniobras de Leire Díez: con quién se comunicaba en el partido y qué trasladaba sobre estas reuniones en las que participaba. 

Pero si este gobierno es “la mafia”, ¿cómo llamamos al anterior?

UN POCO DE MEMORIA NOS VENDRÍA MUY BIEN

ISRAEL ESTADO GENOCIDA COMO LO FUERON LOS NAZIS


 EL GENOCIDIO DEL PUEBLO PALESTINO POR ISRAEL AVERGÜENZA LA HUMANIDAD.

Israel agrava el desmantelamiento de la sanidad de Gaza al forzar el cierre del último hospital del norte

“Nos amenazaron con entrar y matarnos a todos”, relata a EL PAÍS el doctor Mohamed Salha, director del centro Al Awda, horas después de la expulsión


El deterioro de la precaria red sanitaria en Gaza avanza a pasos agigantados. El ejército de Israel completó la noche del jueves la evacuación forzosa del último hospital que funcionaba parcialmente en la gobernación del norte de Gaza, una zona de la Franja que el Gobierno de Benjamín Netanyahu pretende vaciar de habitantes. La huida de doctores y pacientes fue la culminación a una campaña militar que sitió el Hospital Al Awda al completo durante 14 días y que incluyó múltiples bombardeos contra el edificio. La persistencia del personal médico, que se negaba a desmantelar el último centro sanitario disponible en la zona, agotó la paciencia de los soldados israelíes, que la tarde del jueves lanzaron un ultimátum. “Nos dijeron que entrarían y nos matarían a todos si no evacuábamos”, explicó por teléfono el director del centro este viernes a EL PAÍS, apenas unas horas después de los hechos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que el cierre de este hospital, ubicado en Yabalia, supone el fin de un recurso “vital” para la población del norte del enclave. Más allá del cierre de este centro, el conjunto de Gaza ha perdido el grueso de su sistema sanitario. El 94% de los hospitales en la Franja han quedado dañados o destruidos por la ofensiva israelí iniciada en octubre de 2023, según datos de la propia organización.

El desalojo final del este centro coincidió el jueves con nuevas órdenes de evacuación por parte de las tropas israelíes que afectaban esa zona. Avichay Adraee, portavoz del ejército en árabe, había publicado la noche del jueves un aviso en las redes sociales señalando un puñado de barrios y de municipios al norte de la ciudad de Gaza. Entre ellos, Yabalia. Allí se encuentra el Hospital Al Awda, que recibe pacientes de la Gobernación del norte de la Franja, fronteriza con Israel. “Los grupos terroristas continúan su actividad en esta región”, decía el portavoz. “A partir de este momento, estos territorios son considerados zonas de combate”, añadía.

Los intentos israelíes para vaciar de gazatíes el norte del enclave, una zona devastada que ya fue objeto de desalojo durante muchos meses de la guerra, hasta que se permitió parcialmente el regreso de los habitantes el pasado mes de enero, tienen lugar en el mismo momento en el que una fundación apoyada por Israel y EE UU establece puntos de reparto de comida en el sur del territorio. Este proyecto pretende que centenares de miles de gazatíes se desplacen decenas de kilómetros para llevarse algo a la boca. Organizaciones humanitarias lo describen como un mecanismo que carece de la neutralidad que debe guiar la acción humanitaria, y lo acusan de servir los propósitos militares israelíes.

El pasado 19 de mayo, los dirigentes israelíes lanzaron la operación Carros de Gedeón. Los dirigentes israelíes han reivindicado abiertamente que los objetivos de la operación incluyen “ocupar” y “destruir” el conjunto del territorio. El diario israelí Times of Israel, que dice haber accedido a los planes del ejército, reportó días atrás que las Fuerzas de Defensa de Israel prevén tomar el control del 75% del enclave durante los próximos dos meses.

El jueves por la tarde, el doctor Mohamed Salha, director del Hospital al Awda, se vio sin opción. Los israelíes habían exigido el desalojo del centro en múltiples ocasiones, pero Salha y su equipo siempre se habían negado a movilizar a sus pacientes —muchos en estado crítico— y a cerrar el último punto médico en el norte del enclave. “Esta vez nos dijeron que si no vaciábamos el hospital, entrarían ellos y nos matarían a todos los que estuviéramos dentro”, denuncia el doctor.

El director afirma que intentó negociar hasta el último momento. “Les dije que yo me podía quedar en el hospital junto con 10 miembros de mi equipo, para tratar a algunos pacientes, y que ellos tendrían permiso para hacer su trabajo en el interior del centro. Pero lo rechazaron”. Salha relata que las tropas israelíes atacaron el hospital en repetidas ocasiones mientras negociaba con ellas por teléfono. “Nos bombardeaban mientras me decían que nunca me permitirían quedarme ahí con los pacientes”. Esto ocurría después de que las tropas israelíes sitiaran el centro durante 14 días consecutivos, impidiendo que nadie saliera ni entrara en el edificio. Se trataba de la cuarta vez durante esta ofensiva que Israel aislaba el hospital, provocando el temor ante la escasez de medicinas y de comida.

El personal del Hospital Al Awda terminó evacuando el centro la noche del jueves. Mientras denunciaba que “los hospitales nunca deben ser atacados ni militarizados”, la OMS publicó imágenes en las que se ve a personal médico cargando a cuestas a los pacientes. La destrucción causada por la metralla israelí impedía a las ambulancias acercarse al hospital más allá de los 300 metros. Esta organización internacional informó de que antes del desalojo final ya había realizado dos “misiones” parecidas durante los cinco días anteriores, en las que trasladó sanitarios y pacientes hacia otros hospitales. Estas operaciones tenían lugar en medio de un contexto de hostilidades crecientes contra el Hospital Al Awda. “Nuestro equipo se ha expuesto a bombardeos, a metralla y a disparos”, protestó la OMS el miércoles. Según declaró el personal médico del centro a la agencia Associated Press, antes del inicio de estas evacuaciones había alrededor de 200 personas en el edificio. La mayoría, doctores y personal médico. También 47 pacientes, entre los cuales había varias mujeres embarazadas y 20 niños.

NETANYAHU GENOCIDA NAZI