martes, 15 de julio de 2025

EL RIDICULO DE MANOS LIMPIAS Y MIGUEL BERNAD. MAJADERO TOTAL


 MIGUEL BERNAD DE MANOS LIMPIAS (SUCIAS) EN RIDICULO OTRA VEZ MÁS

El TSJ valenciano deja en ridículo a Manos Limpias y tumba por defecto formal su denuncia contra la jueza de la dana

El líder de Manos Limpias andaba un tanto despistado este martes en la Ciudad de la Justicia de València, en plena resaca de la noche de Sant Joan, con un calor tremebundo y la urbe a medio gas. Miguel Bernad (Bilbao, 1942), con camisa y chaqueta fina y acompañado por la letrada Diana Fernández de Vega, se plantó en la entrada principal del recinto, que estaba cerrada a cal y canto y por donde no pasaba ni un alma al ser día festivo. Luego caminó unos metros hasta el Registro Civil, por indicación de un guardia de seguridad que no debió de entender muy bien qué quería el secretario general del pseudosindicato. Por fin, con un poco de retraso, llegó Bernad al acceso lateral donde se encuentra el juzgado de guardia, sin casi espacio para la preciada sombra y muy propicio para una posible insolación. Si hay un antónimo de refugio climático, ese era el lugar donde afluyeron los representantes de Manos Limpias. Bernad compareció, escoltado por un pequeño equipo de comunicación, con la intención de registrar, según dijo, una “denuncia para transformar en querella” por un supuesto delito de prevaricación contra la jueza instructora de la DANA ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJ-CV), el “órgano jurisdiccional competente”, situado en pleno centro histórico de València (a más de media hora a pie, a paso ligero, de la Ciudad de la Justicia) y que permanecía cerrado este martes al ser un día inhábil.

Primer lío: el escrito registrado, al que ha tenido acceso elDiario.es, es una denuncia, tal como destaca —en negrita— el encabezamiento. Lo cual, difícilmente encaja con el artículo 406 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que exige una querella para poder enjuiciar una presunta responsabilidad penal contra jueces y magistrados. De ahí el curioso concepto de “denuncia para transformar en querella” al que aludió el líder de Manos Limpias, que también destacó sus “55 años de servicio a la sociedad española y a los juzgados de lo penal”.

Más llamativa aún fue su intervención ante los medios tras haber accedido al juzgado de guardia a registrar lo que buenamente fuera su escrito. Bernad pidió disculpas por la “tardanza”, que achacó a un “trámite burocrático” del juzgado de guardia “ajeno” a Manos Limpias. “Para poner un sello en el registro han tardado un tiempo más de lo habitual”, explicó de entrada.

La jueza de la DANA echó al pseudosindicato de la causa que instruye y que mantiene como investigados a la exconsellera Salomé Pradas y al exsecretario autonómico Emilio Argüeso. La magistrada Nuria Ruiz Tobarra detectó una incompatibilidad entre la personación de Manos Limpias como acusación popular y la defensa de uno de los investigados que ejerce el letrado José María Bueno Manzanares. El abogado de Argüeso se había definido en una entrevista publicada recientemente en La Razón como “jefe” de los servicios jurídicos del pseudosindicato. Sin ir más lejos, Bueno Manzanares representa a la organización de Miguel Bernad en la acusación que ejerce en la causa contra el hermano de Pedro Sánchez.

Manos Limpias desistió de su recurso contra el auto de la instructora que acordó el pasado 19 de mayo su expulsión del procedimiento. Y ahí había quedado el asunto hasta que, este martes, el secretario general convocó a algunos medios de comunicación en los “aledaños” de la Ciudad de la Justicia para conferenciar sobre la presentación de la “querella” (que, según su propio escrito, es una “denuncia”) contra la jueza Nuria Ruiz Tobarra.

Miguel Bernad aseguró que fueron expulsados de la causa “presuntamente por una prevaricación judicial”. “El jefe de los servicios jurídicos de Manos Limpias soy yo como secretario general”, dijo tajante. Bernad también afirmó que el pseudosindicato ha tenido medio centenar de abogados colaboradores desde su fundación hace tres décadas.

Uno de esos letrados era José Luis Roberto, un conocido neofascista de València que representó a Manos Limpias en las dos primeras denuncias que interpuso el pseudosindicato por la DANA antes de que la magistrada de Catarroja centralizara todas las diligencias por los 228 presuntos homicidios imprudentes de las inundaciones del 29 de octubre. El juez tumbó ambas denuncias y criticó que Manos Limpias planteara una “causa general”.

Bernad ya empezaba con mal pie con la DANA. Casi ocho meses después de la trágica jornada del 29 de octubre, el líder de Manos Limpias se sumó a la 'conspiranoia' y, en plena retahíla de reproches a la instructora —a la que acusó de un supuesto “sectarismo descarado”— afirmó sobre la cifra de fallecidos: “Yo creo que son más de las que oficialmente nos han dicho”. Segundo lío de la canicular jornada.

Todo ello a pesar de que el Centro de Integración de Datos, el organismo encargado de centralizar la información sobre los fallecidos y las autopsias en caso de múltiples víctimas, contaba con numerosos funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y forenses del Instituto de Medicina Legal de València, entre otros servidores públicos.

Bernad, de paso, lamentó el “relato” del Gobierno de Pedro Sánchez sobre los “bulos” de la “fachosfera” y las denuncias del pseudosindicato “con recortes de prensa”. “No es que yo coja una tijera de una noticia que aparece en un medio de comunicación y la judicialice”, explicó.


El abogado presumió del papel del pseudosindicato en casos como los de Begoña Gómez o el Fiscal General del Estado, entre otros.

Tras haber reconocido que no contaba con indicio alguno del bulo de los fallecidos ocultados de la DANA, Miguel Bernad manifestó: “Yo prefiero que esos indicios sean sólidos. O pruebas sólidas o indicios sólidos. Yo no me lanzo a una piscina sin agua. No me lanzo de un avión sin paracaídas. Otra cosa es que a lo largo del trayecto el paracaídas se rompa”.

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