martes, 25 de noviembre de 2025

LAS MENTIRAS DE MAR SON COMO LAS DE MAZÓN, DE AURORA BOREAL


 PAREJA DE CINICOS

MAZON MIENTE SIN PARAR

Maribel Vilaplana retiró su coche del aparcamiento el día de la dana a las 19.47, una hora después de salir con Mazón de El Ventorro


Maribel Vilaplana, la periodista que comió durante casi cuatro horas con el president de la Generalitat Carlos Mazón el 29 de octubre de 2024, cuando la dana dejó 229 muertos en Valencia, sacó el coche aquel día a las 19.47 de un céntrico aparcamiento de la ciudad. Así lo revela el cargo de 15,10 euros de la tarjeta con la que la informadora abonó el servicio, según una providencia que maneja la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la tragedia, Nuria Ruiz Tobarra, a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

El importe confirma que la periodista dejó el coche en el aparcamiento sobre las 14.45 horas, unos 15 minutos antes de llegar al restaurante El Ventorro. Y que, tras la comida y un paseo por el centro de Valencia con Mazón, sacó su vehículo a las 19.47. Solo 24 minutos después, la Generalitat tomaba la decisión más relevante de la jornada: el envío de la alerta masiva a móviles para reportar a la población de la magnitud de la desgracia. Aquella notificación se coló en los terminales a las 20.11 horas. Para entonces, la mayoría de las víctimas de la dana ya había muerto. Ese envío se ha convertido en la piedra angular de las pesquisas, porque la jueza sostiene que, de haberse remitido antes, se habrían salvado vidas. ¡ESTABAN TAN AGUSTITO!

Un testimonio lleno de contradicciones

Cuando compareció ante la jueza de Catarroja como testigo, condición que le obligaba a decir la verdad, Vilaplana confirmó su salida tardía de El Ventorro. “Paseamos un tramo al salir del restaurante, el aparcamiento está al lado, la distancia es corta [...]. Salí del restaurante sobre las 18.45, no llovía. Fue todo con total normalidad, por eso me cuesta retener información”, expuso ante la instructora el pasado 3 de noviembre.

Al abandonar el restaurante, Mazón y Vilaplana —según relató ella a la jueza— pasearon “cinco o diez minutos” hasta el parking. Charlaron de fútbol y él, después, habló por teléfono. Desde que se despidió del president, transcurrieron 10 o 15 minutos. La periodista entró sola en el aparcamiento, pagó el tique, “apagó bien el ordenador” y “trasteó el móvil”. Después, salió del subterráneo rumbo a su casa.

La hora de salida del aparcamiento de la expresentadora de televisión coincide, además, con la información publicada por EL PAÍS que apuntaba que Mazón llegó al Palau de la Generalitat el día de la dana poco antes de las 20.00 horas, se dejó ver y se marchó al poco al Cecopi, adonde llegó a las 20.28. La marcha de Vilaplana se registró cuatro minutos después de que Mazón devolviera una llamada a la entonces consejera de Justicia e Interior y principal imputada en la causa, Salomé Pradas. La comunicación se registró a las 19.43 horas y fue la respuesta a dos llamadas previas que le hizo la máxima responsable del Cecopi y que no fueron atendidas, a las 19.10 y a las 19.36 horas.

El pasado día 17, cuando compareció en la comisión de investigación del Congreso sobre la dana, Mazón justificó que no contestó a algunas llamadas porque llevaba el móvil en la mochila. El Código Penal recoge en su artículo 502.3 cárcel de seis meses a un año o multa de seis a doce meses por mentir en este foro.

MENTIR Y MENTIR, ES E LEMA DE ESTOS PAJAROS


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