LA FISCAL LASTRA Y SUS MENTIRAS
El alma de Almudena Lastra. ¡Qué gran tema! Déjenme que les cuente un poco sobre la materia.
Almudena Lastra, en la Memoria de la Fiscalía Superior de la Comunidad de Madrid correspondiente al año 2020, mintió con saña sobre lo que había ocurrido en las residencias de personas mayores. Las falsedades son muchas, pero hay tres que son de talla XXL: sostiene que el Protocolo del Gobierno Ayuso que impedía trasladar al hospital a residentes con alta dependencia física o grave deterioro cognitivo "no funcionó como impedimento" para las derivaciones, afirma que los pacientes recibían en los geriátricos "un tratamiento hospitalario similar al que habrían recibido caso de ser derivados", y asegura que las bajas de personal durante la pandemia "se fueron solventando" con "medidas de diversa índole".
Esas tres mentiras extragrandes tienen como objetivo exculpar al Gobierno de Ayuso de las dos principales acusaciones recibidas por su gestión durante la pandemia: que no medicalizó los geriátricos y que aprobó un Protocolo que impidió el traslado a los hospitales de los residentes más vulnerables. 7.291 personas fallecieron en las residencias sin ser trasladadas a un hospital en marzo y abril de 2020. Y Lastra no movió un dedo para investigar seriamente los hechos.
El 19 de octubre de 2022, este humilde periodista le envió a Almudena Lastra 38 preguntas sobre lo ocurrido en las residencias de Madrid. La mujer aún no ha tenido tiempo para contestar. "Soy una persona que, cuanto más presión, más despacio voy", indicó en el juicio. Escuchar esa frase me llenó de esperanza: quizá no ha respondido aún porque va despacio. Toda mi comprensión. A ver si hay suerte y contesta en 2026 [mientras tanto, quien tenga interés en conocer las 38 preguntas que no ha respondido, las puede consultar aquí].
Un alma marcada por la filtración de un correo del ciudadano particular y que miente con alevosía sobre la violación masiva de derechos humanos en las residencias que estaban a cargo de la pareja del ciudadano particular, qué quieren que les diga, a mí me parece que es un alma que está negra. Muy negra. Podrida.
La fiscal superior tuvo otros momentos brillantes durante el juicio. Tengo dos favoritos. "Soy fiscal, yo trabajo por las mañanas", aseguró para explicar por qué le molestaban las prisas del fiscal general para desmentir un bulo que se había publicado por la noche. "Creí que este es un señor particular", afirmó para aclarar por qué no se planteó elaborar ella una nota de prensa sobre el presunto defraudador fiscal. ¡Qué feliz coincidencia! Allí donde Ayuso ve a un "ciudadano particular", Lastra detecta a un "señor particular". Almas gemelas.

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