domingo, 30 de noviembre de 2025

ANATOP ES EL MÁS GRANDE Y FEIJÓO SU PROFETA

 

EL FACHERIO DEL PP SOBRE LAS PIEDRAS DEL CUARTEL DE LA MONTAÑA

Feijóo y Ayuso vuelven a su versión más extremista y piden elecciones al grito de "mafia" contra el Gobierno

LA CHULILLA DEL PP NOELIA SE LLEVA UNA BUENA POR GILIPOLLAS


 NOELIA NUÑEZ, LA CHULILLA DEL PP, HA VUELTO SE HE HA VUELTO HA LLEVAR SU MERECIDO POR MENTIROSA.

Recordemos: Noelia Nuñez, muy modelli ella, presumía de muchos tirulos y resultó, que solo tenía reminada la EGB. En sus discursod, ha vuelto a TV, sigue igual de mentirosa y en dos ocasiones la pusieron la cara colorada

Pilar Velasco desmonta los ataques de Noelia Núñez a los socios de Sánchez: “Feijóo sigue en el 23J”

La periodista mantiene un cara a cara con la exdiputada conservadora sobre la estrategia de presión a Junts y PNV para apoyar una moción de censura


A quien la han puesto por mentirosa con tanto fundamento, debería ser  prudente y no seguir en lo mismo, las mentiras.

 Noelia Núñez, que recrimina a los socios su apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez. Relato que, por otro lado, fue desmontado por la periodista y directora de Demócrata, Pilar Velasco en laSexta Xplica.

Allí, Núñez trató de justificar la posición de su partido, insistiendo en que para los populares Puigdemont sigue siendo un prófugo de la justicia”. Núñez recordó además que Pedro Sánchez empleaba ese mismo término antes de llegar a La Moncloa, intentando trasladar la idea de que el presidente es quien ha cambiado de criterio, no el PP.

Giros argumentales

La periodista recordó que ayer el líder del PP apelaba a los empresarios catalanes para que le ayudaran a presionar a favor de la moción y que mandaba mensajes a Junts en esa dirección. “Hoy, sin embargo, ya dice que prefiere elecciones y llegar al Gobierno a través de las urnas”, apuntó Velasco, subrayando el desconcierto que eso genera. Como ejemplo, citó la respuesta del secretario general de Junts, Jordi Turull, que le reprochó no haber pedido perdón por “incendiar Cataluña”.

A juicio de Velasco, Junts no apoyará la moción “en ningún caso”, aunque reconoce que el escenario es volátil: cada semana cambia el termómetro político, y la situación de Ábalos - “Habrá que ver si tiene algo más o si es solo una amenaza”, dijo - mantiene a todos los socios del Gobierno vigilantes. Aun así, remarcó que ni siquiera el PNV ha dado señales de romper: “No amenaza a Sánchez con complicarle la vida; simplemente constata que la situación se complica”.

El diagnóstico final de Velasco fue contundente: el PP no ha logrado mover el tablero y Feijóo sigue exactamente donde lo dejó la noche del 23 de julio. Y, mientras tanto, sus bandazos estratégicos han vuelto a favorecer a sus socios incómodos: los mismos a los que juró que nunca necesitaría.

Otra mentira fue la salvar el culo a Mazón y cargar culpas a Sánchez por no haber jecutado las obras de los cauces de los rios. El periodista de la Sexta, la dijo :NO DIGAS MEDIAS VERDADES, FUE  RAJOY QUIEN DEJO MORIR LAS OBRAS, COMO ES DE SOBRA CONOCOCIDO.

LOS MENTIROSOS CAEN ESTREPITOSAMENTE POR MUCHO QUE SE MAQUILLEN, SON MENTIROSOS ACREDITADOS


sábado, 29 de noviembre de 2025

A PROPOSITO DEL PERDON PEDIDO POR ALEMANIA A GERNIKA

 

Alemania pide perdón en Gernika por el bombardeo nazi de 1937 con el rey de España como testigo silencioso

GERNICA BOMBARDEADA, ALEMANIA EN 2025 PIDE PERDÓN, EN LOS AÑOS 70 JOSÉ ANTONIO ELOLA -OLASO DIJO EN LA RADIO QUE GERNIKA HABÍA SIDO BOMBARDEADA POR LOS ROJOS.

En el programa de Luis del Olmo, muy oido, entrevistaron a Jose Antonio Elola-Olaso, que afirmó que "estando en Irún, fueron testigos de el bombardeo por parte de los rojos, de Gernika".Elola-Olaso fue delegado nacional del Frente de Juventudes, delegado Nacional de Educación Física y Deportes, procurador en las Cortes franquistas y miembro del Consejo Nacional de FET y de las JONS

 SIRVA COMO EJEMPLO DE LO BIEN QUE SE VIVIA CON FRANCO, A LOS DE GERNIKA LES NEGARON QUE LOS HABÍAN BOMBARDEADO

FEIJÓO PIDE SOCORRO A YUNTS. ESTÁ MÁS TONTO CADA DÍA

 

PUIGDEMONT Y JUNQUERAS SON LOS APELADOS POR FEIJÓO, ESTE TIO ESTÁ MAL, PERO QUE MUY MAL.

TURULL SE DESCOJONA DE FEIJÓO

El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha respondido este sábado a Alberto Núñez Feijóo un día después de que el líder del PP pidiese ayuda a los empresarios catalanes para tener votos suficientes en una eventual moción de censura. “Lo que debería hacer [Feijóo] es pedirles perdón”, ha asegurado el político independentista.

“Debe pedir perdón por invitar a tantas empresas a marcharse y luego no pedir que vuelvan; perdón a los barceloneses por hacer una moción de censura preventiva a Xavier Trias y pactar con Jaume Collboni; perdón a los catalanes por lo que hicieron las cloacas del Estado, y perdón por el boicot al catalán en Europa”, ha asegurado Turull, que se ha alejado así de cualquier posibilidad de participar en una moción de censura instrumental de Feijóo contra Pedro Sánchez.

Con todo, desde Junts consideran que el Gobierno está “empantanado en temas judiciales”, detrás de los que ven “lawfare”. “Sí, de ese 'lawfare' que ellos negaban cuando nos lo aplicaban a los independentistas”, ha criticado el dirigente.

Turull además ha descartado por el momento volver a intentar un acercamiento a Sánchez. “No tenemos la vocación de ser muleta de nadie, no formamos parte de ningún bloque y a nosotros solo nos mueve defender Cataluña”, ha subrayado.

ESTE FEIJÓO NO DA UNA, ESTÁ CADA DÍA MÁS SONADO

 

viernes, 28 de noviembre de 2025

AZNAR SIGUE EN EL FRANQUISMO. NUNCA SALIO

 

AZNAR SIGUE EN EL FRANQUISMO DEL QUE NUNCA SALIO.

 Quien fuera presidente del Gobierno José María Aznar ha pasado por los micrófonos de EsRadio desde donde ha rechazado condenar el régimen y ha pedido derogar la Ley de Memoria Democrática. "Si estamos hablando del Franquismo, yo no voy a condenar algo en lo cual mi padre participó. Mi padre hizo tres años de guerra", ha sostenido. “Lo curioso históricamente es que esta parte de la izquierda, que es una parte de la izquierda radical e ignorante, no tiene en cuenta la historia nada más que para reescribirla", ha proseguido. 

Sin embargo, estas palabras han encontrado rápidamente réplica por parte de una víctima de ETA. El periodista Gorka Landaburu, a quien la banda terrorista envió una carta bomba que le explotó en sus manos, ha querido contestar al ex presidente del Gobierno. "Yo sí lo condeno y rotundamente Sr. Aznar. Mi padre murió en el exilio como tantos otros. Esa es la gran diferencia con todos los que convivieron y apoyaron a Franco y a la dictadura, como su padre, durante 40 años", ha señalado tajante en su cuenta de X (antes Twitter). 

Queda claro que Aznar es franquista sin disimulo. En la epoca de la Constitución, Aznar marchaba por las calles de Logroño llamando a no votar la Constitución.


EN EL FRANQUISMO NO SE MOTIVABAN LAS SENTENCIAS

NO SOLO ES CONDENAR, HAY QUE MOTIVAR. SE ACABÓ LA BARRA LIBRE

La Unión Progresista de Fiscales ha difundido un comunicado en el que solicita públicamente al Tribunal Supremo que publique la sentencia que hace ocho días inhabilitó a Álvaro García Ortiz como fiscal general del Estado. Consideran que estar condenado sin conocer los fundamentos de la condena es "una forma de violencia institucional".


"La motivación no es un trámite accesorio: es la garantía democrática esencial. Es lo que permite controlar la racionalidad de una decisión, verificar el respeto al derecho fundamental a la presunción de inocencia y asegurar que una condena se dicta conforme a la ley, no a percepciones externas ni a presiones mediáticas o políticas", dice la asociación.

Razonan que "privar temporalmente al condenado —y a la ciudadanía— del conocimiento de esa motivación produce una grave inseguridad jurídica y genera un daño institucional y personal difícilmente reparable".

En este sentido, el comunicado subraya además que en democracia, "la sociedad tiene derecho a conocer por qué se condena, no solo que se condena". "Cuando la motivación se dilata durante días o semanas, se debilita la confianza pública, se enturbia el debate democrático y se alimentan sospechas que perjudican a todas las instituciones", señalan.

La asociación descarta como argumento válido que en otras ocasiones, el Supremo haya adelantado el fallo de sus resoluciones "porque no estamos ante un recurso, sino ante un juicio en primera y única instancia" y esa sentencia es "la única explicación posible de por qué se condena".

"Aquí sí está en juego la presunción de inocencia en su máxima intensidad", añaden en esta línea, porque "adelantar el fallo sin esa motivación priva al condenado y a la ciudadanía de conocer las razones de la condena y rompe los estándares democráticos de transparencia y justicia".

EL JUICIO AL FG EN EL UMBRAL DE LA PREVARICACIÓN


 JUEZ ARRIETA Y JUEZ MARCHENA...

En lo que a la imparcialidad en el ejercicio de la función jurisdiccional se refiere, el presidente de la Sala del Tribunal Supremo (TS) que ha condenado al FGE no puede desconocer la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en el caso Bateragune. Esta anuló la sentencia dictada por la Audiencia Nacional (AN), confirmada por el TS por tres votos contra dos y por el Tribunal Constitucional (TC) por siete votos contra cinco, que no otorgó el amparo solicitado por los condenados, entre los que se encontraba Arnaldo Otegui.

El TEDH decidió el 6 de noviembre de 2018 que el juicio realizado en España no había sido justo por falta de imparcialidad de la magistrada Ángela Murillo, que presidió el tribunal de la AN. Dicha falta de imparcialidad en el juicio inicial fue alegada por la defensa de los acusados ante el TS y el TC. Ambos tribunales, en decisiones muy divididas como se indicó antes, rechazaron la alegación y confirmaron la sentencia de la AN.

El 27 de julio de 2020, el TS anuló la sentencia del caso Bateragune, tras asumir el fallo del TEDH. Pero la soberbia de los magistrados del TS les llevó a cambiar de opinión y, en diciembre de 2020, el tribunal decidió que se debía celebrar un nuevo juicio por el caso Bateragune, a pesar de que los condenados habían cumplido íntegramente la sentencia por la que habían sido condenados. El TC suspendió cautelarmente dicha decisión y en enero de 2024 anuló la decisión del TS al considerar que incurría en una “desproporción manifiesta”.

Esta es la Sala Segunda del TS que tenemos. Condena con vulneración del derecho fundamental a un juez imparcial y, una vez que el TEDH anula dicha condena, la acata en un primer momento, para, a continuación, revolverse contra ella y decidir que el juicio debe ser repetido, a pesar de que los condenados habían cumplido íntegramente la condena impuesta.

El TS viene a decir: los condenados lo fueron con vulneración de la Constitución y del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Tienen derecho a ser condenados sin vulneración de dichas normas. Para ello, el TS que los condenó decide que el juicio debe repetirse para garantizarles dicho derecho. El mismo Tribunal que los condenó con con vulneración de derechos fundamentales españoles y europeos, pretende volver a condenarlos, se supone que sin vulneración de tales derechos. Repito: esta es la Sala Segunda del TS que tenemos.

El precedente Ángela Murillo viene como anillo al dedo a la ejecutoria de Andrés Martínez Arrieta en el ejercicio de la presidencia de la sala de lo penal que acaba de anunciar la condena del FGE, aunque sin que dicho anuncio haya venido precedido de la motivación que la Constitución exige “siempre” a todas las sentencias.

La magistrada Ángela Murillo perdió la imparcialidad por un desliz en el que quedó de manifiesto la pérdida de la apariencia de imparcialidad para entender de la conducta de Arnaldo Otegui y, en general, de cualquier miembro de ETA. El derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensión incluye el derecho a un juez que no solamente sea imparcial, sino que, además, lo parezca.

El desliz de Ángela Murillo consistió en apostillar a la negativa de Arnaldo Otegui a contestar a la pregunta de si condenaba la violencia de ETA: “Ya sabía yo que se iba a negar a contestar a esta pregunta”. El desliz no se produjo en el caso Bateragune, sino en uno anterior, y, sin embargo, dicho desliz le había hecho perder la “apariencia de imparcialidad” también para el caso Bateragune.

Este es el canon de la imparcialidad exigible al juez en el ejercicio de la función jurisdiccional. El magistrado Andrés Martínez Arrieta no puede desconocerlo.

Por eso, resulta imprescindible preguntarse: ¿puede, con dicho canon, considerar el presidente Martínez Arrieta que puede ser el juez imparcial en el caso del FGE, tras afirmar que el testigo José Precedo estaba amenazando al tribunal por ejercer el derecho constitucional a transmitir “información veraz” (art. 20 CE)? José Precedo, como los demás periodistas que comparecieron como testigos, dieron una lección de lo que es el ejercicio del derecho fundamental a transmitir información, en el que la acreditación de la “veracidad” es una pieza esencial. Dicho ejercicio fue considerado una “amenaza” por el presidente del Tribunal, que no tuvo nada que decir a la confesión de otro de los testigos de que había mentido, porque era periodista y no notario y porque tenía el pelo blanco. ¿Puede ser imparcial un juez que se considera amenazado por el ejercicio impecable del derecho a transmitir información “veraz”? ¿Puede dar cobertura de esta manera al “bulo” con que se inició el recorrido que ha acabado con la condena del FGE?

Pero la falta de imparcialidad del presidente del Tribunal no acaba aquí. Nos hemos acabado enterando, por el ejercicio del derecho a transmitir información “veraz”, que el día 18 de noviembre, en un curso en el Colegio de Abogados de Madrid, acusación popular en el juicio que ha condenado al FGE, terminó su intervención con el chascarrillo siguiente: “Y con esto, señores, concluyo, porque tengo que poner la sentencia del fiscal general”. Chascarrillo que fue celebrado con risas en la sala. Es un ejemplo de libro de connivencia entre quien ejerce la acusación y el juez que preside el tribunal que tiene que dictar sentencia.

En el universo jurídico, el tiempo juega un papel extraordinario. El 18 de noviembre, la ponente de la sentencia era la magistrada Susana Polo, partidaria de la absolución del FGE. Hasta el día 20 no se decidió que sería el magistrado Martínez Arrieta el que asumiría la ponencia. Con esa revelación del día 18 se autonombraba ponente y anunciaba que la sentencia sería condenatoria antes de que se hubiera deliberado sobre la misma.

¿Cómo es materialmente posible que en la mañana del día 20 se pudiera deliberar sobre un asunto de la complejidad de este y se pudiera adoptar una decisión condenatoria? La imparcialidad del órgano judicial y, aun más, la apariencia de imparcialidad comportan que la deliberación previa a la decisión tiene que ser creíble. En cuatro horas no es materialmente posible debatir sobre todos los extremos de un asunto como este. La condena ha sido anunciada sin motivación, porque no se ha producido la deliberación previa indispensable. No se si ha habido siquiera un “simulacro de deliberación”, aunque por el tiempo en que se acordó la condena, no parece verosímil que lo hubiera.

Y esto es importante porque afecta al derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensión. La motivación a posteriori no es la motivación que la Constitución exige. La motivación tiene que preceder tanto formal como materialmente a la sentencia. Cuando el tiempo dedicado a la deliberación es tan escaso que resulta imposible que se haya producido de verdad una deliberación, la condena anunciada y la motivación ulterior no pueden no ser anticonstitucionales por vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva.

En todo proceso penal y no solamente en uno de la transcendencia de este, el condenado tiene derecho a que el Tribunal acredite más allá de toda duda razonable que se ha producido una auténtica deliberación y que la parte dispositiva de la sentencia es el resultado de dicha deliberación. Si el tribunal no puede acreditar esta circunstancia, si no puede despejar la duda del “simulacro” de deliberación, no es solamente la falta de imparcialidad lo que se estaría poniendo de manifiesto, sino algo mucho más grave.

ARRIETA SE HA PASADO DE CHULERIA... YA VEREMOS

jueves, 27 de noviembre de 2025

EL PP: ESTA CASA ES UNA RUINA


 EL PP: ESTA CASA ES UNA RUINA. TODOS LA QUIEREN DIRIGIR.

Convendría que la indignación por el fallo contra el Fiscal General no nos conduzca a engaño: lo que estamos presenciando no es la maniobra maquiavélica de un poder absoluto que lo controla todo. Como recordaba estos días Gabriel Rufián, “hace mucho tiempo que una parte del Poder Judicial hace política y utiliza su toga para ir en contra de unas personas, movimientos, ideas y partidos determinados”, lo que ocurre es que ya no pueden hacerlo entre bambalinas.

Si hace una década había un poder en España que inhabilitaba jueces, espiaba a la oposición y daba carpetazo a los procesos judiciales que le resultaban inconvenientes sin que nadie levantara una ceja, hoy necesita montar un circo digno de un país bananero y retorcer la ley delante de 50 millones de personas. En el centro de este colapso, el partido que llevaba 50 años “controlando el Supremo desde atrás” (según su propia descripción) se desmorona. Ese sector del PP que era el heredero del franquismo, cuyas estructuras se confundían con las del Estado y que había vivido toda la democracia entre los algodones de un sistema político hecho a su medida, se está demostrando incapaz de sobrevivir en un escenario tan complejo como el de hoy.

Por eso parece que esta sentencia, que aún no tenemos, irá en la misma línea que la estrategia suicida que ya hemos escuchado antes: juntar muchos hechos dispersos donde no hay delito (ni hubo filtración, ni hay delito en la nota de prensa) a ver si de la suma emerge algo que se convierta mágicamente un hecho delictivo nuevo. 

Esta es, en otro ámbito, la misma proposición que se reveló de manera cristalina cuando el presidente del Gobierno compareció en aquello que podíamos llamar “la comisión de investigación al Gobierno” en el Senado. Aquel día, un senador que quiso hacer un “interrogatorio” de película de abogados desplegó una causa general llena de acusaciones inconexas y sin ningún sentido; incomprensible para ninguna persona que no viva en una realidad paralela. Preguntó sobre la gestión del Covid, sobre Venezuela, sobre la trama de los hidrocarburos, sobre las subvenciones de la pandemia y por qué tardaron tanto tiempo en darlas, sobre Zapatero, sobre Leire Díez, sobre la tesorería del PSOE, sobre si pagaban los gastos en efectivo o por transferencia y sobre los días de reflexión que se tomó el presidente cuando comenzaron a investigar a su mujer. Sobre el hermano de Sánchez, sobre Begoña Gómez, sobre Koldo, también sobre aquella señora que tenía contratada Ábalos, sobre el rescate a Air Europa, sobre Delcy Rodríguez, sobre las mascarillas, sobre lo que el presidente opinaba de la prostitución, “hay que abolirla, y espero contar con su voto”, le contestó Sánchez. 

La raíz de todo esto no es otra que el lío en el que se ha metido el PP construyendo una causa general frankenstein contra el Gobierno en la que cabe todo: desde los procesos penales que pueden tener fondo (como los de Koldo y Ábalos), hasta un saco entero de denuncias falsas, acusaciones que nadie ha podido probar, procesos de instrucción vergonzantes (como el de Begoña Gómez), cosas que no están ni siquiera enjuiciadas y reproches que ni se acercan al ámbito penal. Como si fuera unos adolescentes, en ese sector de la derecha lo que están es enfadados porque el país no se comporta como ellos dicen. Y ante tal desafío, se tiran al suelo, gritan y patalean. 

Como más que una serie, la deriva del PP se ha convertido en una telenovela con episodio diario, ayer, en la sobremesa, vimos una última entrega. Como sabe todo el país desde hace mucho tiempo, Carlos Mazón no fue directamente de El Ventorro al Palau de la Generalitat. Y dónde estuvo hubiera resultado irrelevante si Mazón, en cualquiera de los 380 días que han transcurrido desde entonces, hubiera reconocido su error y hubiera explicado que se tomó la tarde libre en el peor momento posible. Entonces se habría acabado el caso, él estaría defenestrado políticamente pero el PP habría tenido la posibilidad de reconstruirse en Valencia. En su lugar, Mazón lleva un año dado a la fuga y en el PP no son capaces ni de controlar a un presidente regional pillado en el peor de los errores posibles. Por el camino le ha infligido un inmenso dolor a las víctimas, pero también un daño irreparable a su propio partido, que tiene todas las de perder las próximas elecciones en esa comunidad. 

Ni el fallo del Supremo, ni la comparecencia, ni la huida de Mazón, son una maniobra calculada. Al contrario, son las evidencias de que en esa tradición de la derecha política heredera del franquismo no queda hoy nadie a los mandos. Nadie que se haga responsable de una estrategia con un mínimo sentido. 

Alegrarse de todo esto sería una necedad. No puede existir un sistema democrático sin, al menos, dos opciones alternativas. Y a día de hoy en España no hay otra representación para la gente que es conservadora y liberal demócrata al mismo tiempo. Si Feijóo y sus acólitos persisten en esta deriva, acabará ocurriendo lo mismo que estamos observando ya en Estados Unidos, donde el Tea Party, primero, y el trumpismo, después, acabaron con cualquier espacio político posible para una derecha democrática. 

Es lo mismo que ocurrió con los conservadores británicos, donde la tensión populista de la extrema derecha durante el Brexit terminó por expulsar a los antiguos tories del gobierno y dio lugar al desfile de primeros ministros que terminó con varios defenestrados, un montón de escándalos y el país al borde del caos financiero. Hoy, el partido que encabeza los sondeos para las próximas elecciones en Reino Unido es de extrema derecha.

La derecha en España va por ese camino. En unos pocos meses la pregunta ya no será si Feijóo puede ganar las elecciones (respuesta: no), sino si el PP puede sobrevivir a la presión, o si terminará siendo devorado por la ultraderecha de Vox, y quizás, por algún otro engendro todavía más estrambótico que esté por nacer. 

Había una película hace muchos años en la que Tom Hanks y Shelley Long se iban a vivir a una mansión que se caía a pedazos, se llamaba “Esta casa es una ruina”. Sin dinero para pagar un alquiler y la reforma al mismo tiempo, intentaban arreglarla mientras vivían dentro, provocando una desternillante serie de catastróficas desdichas. Así me imagino yo a Feijóo hoy: observando cómo se le desmorona el casoplón que le habían prometido que era un chollo, llevándose las manos a la cabeza cada vez que se desploma una escalera o sale agua negra de las tuberías. No hay que descartar que cualquier día, mientras intenta relajarse en la bañera, ceda el forjado y acabe, dos pisos más abajo, como Dios lo trajo al mundo delante de un montón de obreros atónitos.

MAGISTRADO, UN POCO DE DECORO Y VERGÜENZA


 ARRIETA, UN POCO DE DECORO  Y DISIMULO.

"Concluyo, que tengo que poner la sentencia al fiscal": uno de los magistrados en el curso de la acusación contra García Ortiz

El magistrado del Tribunal Supremo y presidente del tribunal que condenó al fiscal general del Estado, Andrés Martínez Arrieta, se despidió de sus alumnos en un curso organizado por el Colegio de Abogados de Madrid, una de las acusaciones en el juicio contra Álvaro García Ortiz, diciendo a los alumnos que se debía marchar para “poner la sentencia del fiscal general”, según una grabación que ha difundido La Hora de La1 de Televisión Española.

Cuando Martínez Arrieta se despidió con esas palabras los alumnos asistentes al curso arrancaron a aplaudir entre algunas carcajadas. 
ESTO YA ES CHULERIA Y RECOCHINEO

CORRUPCION POLICIAL UN MAL ENDEMICO EN ESPAÑA

CORRUPCION POLICIAL 


4. Policías contra la ley Los encargados de perseguir al delincuente y aplicar la ley se dedicaron en diversos momentos de la reciente etapa democrática a proteger a delincuentes y trabajar contra la Ley. Efectivos empoderados de la policía y la guardia civil emprendieron la guerra sucia contra el terrorismo en la década de los ochenta del siglo pasado, antes y durante el primer gobierno de Felipe González (PSOE). Algunos agen

tes usaron métodos terroristas (secuestros, asesinatos…) sin ningún amparo legal para intentar acabar con el terrorismo de ETA. El Tribunal Supremo condenó en 1997 al exministro del Interior, José Barrionuevo, al ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera y al ex gobernador civil de Vizcaya, Julián Sancristóbal, a 10 años de cárcel por el secuestro de Segundo Marey, al que la policía confundió con un etarra. Fue solo una de las operaciones de la guerra sucia que durante años se utilizó contra la banda terrorista. Treinta años después de aquellos hechos, y con ETA desaparecida, el Gobierno de Mariano Rajoy (2012-2018) inauguró nuevos métodos de guerra sucia contra el adversario. Un grupo de comisarios, amparado por sus jefes políticos en el ministerio de Interior, puso en marcha operaciones contra los partidos de la oposición al PP fabricando pruebas falsas que filtraban a determinados medios de comunicación para hundir la reputación de los afectados y abrir causas judiciales contra los mismos. Aquellos hechos delictivos perjudicaron gravemente a políticos catalanes independentistas, a dirigentes de Podemos y al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, todos ellos espiados por la policía patriótica del PP sin ningún aval judicial. Esa misma policía se afanó en eliminar pruebas de la corrupción del partido que estaba en el Gobierno, en la denominada Operación Kitchen, que será juzgada en los próximos meses. La Fiscalía pide altísimas penas de cárcel para quien fue ministro del Interior, Jorge Fernández; su mano derecha, el secretario de Estado Francisco Martínez, y media docena de comisarios de policía que participó en la conjura. Uno de esos comisarios, José Manuel Villarejo, grabó sus andanzas de aquella época oscura. Por eso hay infinitas pruebas de sus fechorías en un proceso judicial gigantesco que comenzó a instruirse en 2017 y que acumula más de 30 piezas separadas. Con ese sumario se puede redactar una enciclopedia de la corrupción en España porque no hay escándalo político o empresarial en el que no enredara Villarejo. Empoderado por sus relaciones con la cúpula del PP, se embarcó en numerosas operaciones mafiosas sin amparo judicial, algunas conocidas e impulsadas por los responsables políticos del ministerio del Interior, pero otras de iniciativa propia para engordar su negocio privado para solucionar problemas de otros mediante métodos ilegales. Muchas de esas actividades se investigan todavía en la Audiencia Nacional, algunas han sido ya sentenciadas y otras están pendientes de juicio. Medios de comunicación, empresarios, jueces y políticos participaron en esos planes delictivos: pagando a Villarejo por sus servicios ilegales, difundiendo las pruebas falsas que filtraba el comisario contra los adversarios políticos del Gobierno, o simplemente conociendo los manejos sin denunciarlos. Y es que la democracia no cura el mal de la corrupción pero lo hace transparente.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

UN TRIBUNAL SUPREMO INCONSTITICIONAL


 LOS CINCO MAGNIFICOS INCONSTITUCIONALES DE LA SALA 2ª TS

Coincido plenamente con el que fue magistrado del TS José Antonio Martín Pallín acerca de que el fallo condenatorio al fiscal general del Estado (FGE) supone un auténtico golpe de Estado judicial.

Llevo tantos años en el mundo del derecho como esos señores que se sientan en la Sala II del TS y no puedo decir que me alegre de no estar en estos momentos activo en el foro judicial como abogado defensor, pero la decisión judicial me provoca una profunda desazón a la par que indignación.

He dedicado prácticamente toda mi vida adulta a la práctica del derecho como abogado penalista y a la enseñanza (yo más bien diría divulgación) del derecho como profesor universitario. A lo largo de ese tiempo, a nadie se nos escapaba que el TS, aparte de su función de velar por dar uniformidad al derecho, era un órgano profundamente conservador.

En materia de defensa de la Constitución resultaba chocante que cuando el TS utilizaba en su argumentación las garantías constitucionales,  que complementan el derecho a la defensa, lo hacía en supuestos como el caso Naseiro, tesorero del PP en 1990, que resultó absuelto de corrupción tras ser declaradas nulas unas grabaciones.

En 1986, tras 8 años de aprobación de la Constitución, el TS aún no había encajado el golpe de tener que someterse, en materia de derechos reconocidos en la Constitución, a la interpretación que de los mismos hacía el Tribunal Constitucional. Pese a existir ya una cumplida jurisprudencia del Tribunal Constitucional,  el TS se negaba a distinguir entre “legislación ordinaria” (de la que él tiene que velar en su interpretación y la que se aplica diariamente por juzgados y tribunales) y  la “legislación constitucional”, que debe ser tenida en cuenta por todos los órganos judiciales a la hora de interpretar esa legislación ordinaria; y ello, porque la Constitución ocupa la cúspide del sistema de fuentes del derecho, es decir, es la jerárquicamente superior a la hora de ser aplicada y a ella se tienen que avenir todos los jueces incluidos los magistrados del TS. 

 Con la sentencia dictada en el caso del FGE,  el TS vuelve a reclamar para sí todo el poder, aunque toda la estructura institucional del Estado se resienta. Consentir que el FGE fuera a juicio ya en sí suponía una grave violación del principio de separación de poderes. Se olvidaron del derecho, se olvidaron de las garantías constitucionales del ciudadano García Ortiz por ser quien era, por no estar de acuerdo en que ocupara el cargo que ocupaba.

Dicen los periodistas de tribunales que el ponente de la sentencia, para condenarle, tiene que argumentar sobre la prueba indiciaria que les lleva a esa condena. Prueba indiciaria o indirecta, también llamada prueba de presunciones, porque no está basada en prueba directa de nadie que haya visto hacer al Sr. García Ortiz aquello por lo que se le acusa.

La prueba indiciaria es más susceptible de dar entrada, vía interpretación y/o argumentación, a la discrecionalidad judicial y sabemos, por lo menos los juristas,  que la discrecionalidad es una apertura al no derecho, a la arbitrariedad, al ejercicio del poder puro y duro sin sometimiento a reglas.

Dados los peligros que conlleva la utilización de esa prueba para condenar, dice el Tribunal Constitucional que para conformar esta prueba en términos de desvirtuar el derecho a la presunción de inocencia se tienen que dar una serie de requisitos. A saber, los indicios tienen que ser múltiples, plurales y concordantes y apuntar de forma inequívoca a la realización del hecho por el acusado.

Consentir que el FGE fuera a juicio ya en sí suponía una grave violación del principio de separación de poderes

Cada indicio tiene que ser probado como los hechos mismos, así que de existir prueba en contra, no deberían ser tenidos en cuenta; por ejemplo en el indicio del borrado del móvil existen razones de seguridad del Estado que apuntan a que ello se haga con una cierta periodicidad, por lo que ese contraindicio debería ser objeto de valoración. En el indicio del filtrado a la prensa existen contraindicios basados en las declaraciones de periodistas sometidos a juramento que apuntan en otra dirección; por lo que si según el TS no es cierto lo que dicen: ¿se va a atrever el TS a juzgarlos como perjuros?

Es imposible, si se siguen los estándares de constitucionalidad que exige la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional, conformar una prueba indiciaria de carácter incriminatorio bastante como para destruir la presunción de inocencia del FGE.

Por ello no es necesario conocer la argumentación de la sentencia para afirmar como leemos estos días que la sentencia va a ser “esperpéntica”. 

Una instrucción claramente inquisitorial, predeterminada hacia la figura del FGE, que da pábulo a una nota de prensa de un sindicato ultraderechista; una instrucción que obvia cualquier tipo de investigación hacia otros posibles conocedores de un hecho que había dejado de ser secreto por mor de los propios urdidores de esta trama.

¿Cómo es posible que la entrada y registro en fase de instrucción y ocupación del móvil del FGE no fuera declarada prueba ilícita al desbordar de todo punto el alcance de la investigación? ¿No debería haber cobrado una especial vigilancia el respeto a los derechos fundamentales tratándose de un alto cargo del Estado?

El análisis de las vicisitudes previas a conocerse el fallo también merecen una reflexión: el momento elegido para filtrar el fallo (20-N); la rapidez en acordarlo en una semana escasa; el rápido relevo en su función de la magistrada encargada de la redacción de la sentencia (la ponente) por ser su criterio en derecho, obviamente, de carácter absolutorio, apuntan claramente a una ruptura del Estado de Derecho. Por ello estamos no ante una muestra más de activismo judicial, sino ante un auténtico golpe de Estado judicial.

A partir de ahora, que todo demócrata “haga lo que tenga que hacer” y que no se hizo durante la Transición: de la reforma del Régimen de Franco a la Ruptura Democrática. Luchar de nuevo por la defensa de las libertades, por la depuración de los órganos corruptos de la Administración del Estado, por un nuevo régimen democrático, LA REPÚBLICA, cuya decisión nos fue en su día escamoteada. Porque la  Monarquía de los Borbones (cuyo Rey Emérito reivindica la figura de Franco) es la que ha venido dando  cobertura a todos esos poderes que se han negado sistemáticamente a someterse a las propias reglas de juego que ellos se habían dado. 

Ello obliga a retomar esa idea de luchar por abrir un proceso constituyente en este país que traiga aires de renovación, de una nueva cultura política del entendimiento, del pacto, del respeto a la diversidad, de sensibilidad hacia todos aquellos que, pese a que la economía “va como un tiro”, lo están pasando mal, de respeto a las diversas identidades de los pueblos que conforman eso que ahora llamamos España. 

En definitiva, República, Federalismo y Redistribución Social (o socialista) de la riqueza. 

Y también,  Feminismo,  porque no es casual, en estos tiempos,  que hayan sido dos mujeres, magistradas del Tribunal Supremo, las que hayan sostenido con sensibilidad pero también con conocimientos jurídicos constitucionales que el único fallo posible era la ABSOLUCIÓN DEL FISCAL GENERAL DEL ESTADO.  

QUEDA DICHO, PERO EL DAÑO YA ESTA HECHO.


 
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La prueba indiciaria es más susceptible de dar entrada, vía interpretación y/o argumentación, a la discrecionalidad judicial y sabemos, por lo menos los juristas,  que la discrecionalidad es una apertura al no derecho, a la arbitrariedad, al ejercicio del poder puro y duro sin sometimiento a reglas.

Dados los peligros que conlleva la utilización de esa prueba para condenar, dice el Tribunal Constitucional que para conformar esta prueba en términos de desvirtuar el derecho a la presunción de inocencia se tienen que dar una serie de requisitos. A saber, los indicios tienen que ser múltiples, plurales y concordantes y apuntar de forma inequívoca a la realización del hecho por el acusado.

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Consentir que el FGE fuera a juicio ya en sí suponía una grave violación del principio de separación de poderes

Cada indicio tiene que ser probado como los hechos mismos, así que de existir prueba en contra, no deberían ser tenidos en cuenta; por ejemplo en el indicio del borrado del móvil existen razones de seguridad del Estado que apuntan a que ello se haga con una cierta periodicidad, por lo que ese contraindicio debería ser objeto de valoración. En el indicio del filtrado a la prensa existen contraindicios basados en las declaraciones de periodistas sometidos a juramento que apuntan en otra dirección; por lo que si según el TS no es cierto lo que dicen: ¿se va a atrever el TS a juzgarlos como perjuros?

Es imposible, si se siguen los estándares de constitucionalidad que exige la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional, conformar una prueba indiciaria de carácter incriminatorio bastante como para destruir la presunción de inocencia del FGE.

Por ello no es necesario conocer la argumentación de la sentencia para afirmar como leemos estos días que la sentencia va a ser “esperpéntica”. 

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Una instrucción claramente inquisitorial, predeterminada hacia la figura del FGE, que da pábulo a una nota de prensa de un sindicato ultraderechista; una instrucción que obvia cualquier tipo de investigación hacia otros posibles conocedores de un hecho que había dejado de ser secreto por mor de los propios urdidores de esta trama.

¿Cómo es posible que la entrada y registro en fase de instrucción y ocupación del móvil del FGE no fuera declarada prueba ilícita al desbordar de todo punto el alcance de la investigación? ¿No debería haber cobrado una especial vigilancia el respeto a los derechos fundamentales tratándose de un alto cargo del Estado?

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El análisis de las vicisitudes previas a conocerse el fallo también merecen una reflexión: el momento elegido para filtrar el fallo (20-N); la rapidez en acordarlo en una semana escasa; el rápido relevo en su función de la magistrada encargada de la redacción de la sentencia (la ponente) por ser su criterio en derecho, obviamente, de carácter absolutorio, apuntan claramente a una ruptura del Estado de Derecho. Por ello estamos no ante una muestra más de activismo judicial, sino ante un auténtico golpe de Estado judicial.

A partir de ahora, que todo demócrata “haga lo que tenga que hacer” y que no se hizo durante la Transición: de la reforma del Régimen de Franco a la Ruptura Democrática. Luchar de nuevo por la defensa de las libertades, por la depuración de los órganos corruptos de la Administración del Estado, por un nuevo régimen democrático, LA REPÚBLICA, cuya decisión nos fue en su día escamoteada. Porque la  Monarquía de los Borbones (cuyo Rey Emérito reivindica la figura de Franco) es la que ha venido dando  cobertura a todos esos poderes que se han negado sistemáticamente a someterse a las propias reglas de juego que ellos se habían dado. 

Ello obliga a retomar esa idea de luchar por abrir un proceso constituyente en este país que traiga aires de renovación, de una nueva cultura política del entendimiento, del pacto, del respeto a la diversidad, de sensibilidad hacia todos aquellos que, pese a que la economía “va como un tiro”, lo están pasando mal, de respeto a las diversas identidades de los pueblos que conforman eso que ahora llamamos España. 

En definitiva, República, Federalismo y Redistribución Social (o socialista) de la riqueza. 

Y también,  Feminismo,  porque no es casual, en estos tiempos,  que hayan sido dos mujeres, magistradas del Tribunal Supremo, las que hayan sostenido con sensibilidad pero también con conocimientos jurídicos constitucionales que el único fallo posible era la ABSOLUCIÓN DEL FISCAL GENERAL DEL ESTADO.  

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Pedro Santisteve es abogado penalista, exalcalde de Zaragoza.

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