domingo, 6 de abril de 2025

LOS DOCENTES OPINAN SOBRE ADOLESCENCIA EN SUS AULAS


 LA SERIE ADOLESCENCIA HA MOVILIZADO A LOS DOCENTES ESPAÑOLES. LAS AUTORIDADES NO SE HAN ENTERADO NUNCA DE LO QUE ES UN INSTITUTO CON ADOLESCENTES.

En el prograna A vivir que son dos días, de Javier del Pino  en la SER, hoy han entrado varios docentes. Lo primero a destacar es que están contando los años que les quedan para jubilarse. Esto es muy mal sintoma. Si los docentes se encuentran incomodos en su trabajo no se puede esparar un buen resultado Y esto se traudce en fracaso del sistema educativo.

Conviene escucharlos detenidamente a quien lleva más de 24 años de docente y solo mira la fecha de su jubilación. El  instituto se ha convertido en un centro de tortura para el docente.

La siguiente conclusión es que el sistema educativo es un fracaso. Los padres mandan al colegio/instituto  a sus hijos/as como si fuera el aparcamiento. Lo digo por experiencia propía, del padre que todas las mañana lleva en el coche a la niña mona que se ha puesto de "florero" y que lo unico que hace en clase es morrearse con el de turno. Las notas, los avisos a este padre van directamente a la papelera.

El docente está castigado por la sociedad, la sociedad le desprecia y el docente no se siente respaldado por la sociedad. Asusta ver el alto numero de bajas por depresiones y otras dolencias motivadas por lo mismo.

Hace un par de meses, de camino al instituto, dio media vuelta y se fue directo al médico con un ataque de ansiedad. Después de Semana Santa se verá.

Las situaciones que le han llevado hasta aquí tienen mucho que ver con la burocracia Están hasta arriba de burocracia. “Empezó con la LOGSE y de ahí todo fue a peor con la LOE, la LOMCE y la LOMLOE. Exigen tal cantidad de papeleo que te impide dedicarle tiempo a preparar las clases. Hay que diseñar programas de refuerzo para alumnos desmotivados, con materias pendientes, con necesidades especiales... Todo por escrito, un informe por cada alumno. Un trabajo que te lleva horas.” Ratios de hasta 30 alumnos por clase, padres que te desautorizan y que justifican la actitud de sus hijos con un “qué esperas de alguien con 14 años”.

Ánjel María Fernández tomó la decisión y hace dos años decidió dedicarse a otras cosas. Durante un año llevó escribió un diario de sus experiencias en un IES que después publicó Pepitas de Calabaza con el título “Había del verbo a ver”. Entre cómico y trágico, el libro retrata perfectamente las situaciones que te llevan a agotar la paciencia durante el curso. “A primera hora son manejables porque llegan dormidos pero al final de la mañana es imposible”.

El largo periodo de vacaciones empieza a ser insuficiente para recuperarse. “Hemos perdido terreno y estamos arrinconados. Curiosamente a los que menos les extraña es a los alumnos”. Reflexiona Ánjel sobre qué es lo que diferencia este momento con otros en los que siempre se ha cuestionado a los jóvenes. Sin duda las Redes Sociales. “Se comportan en la vida real como si estuvieran en Tik tok”. Hay muchos días en los que hay que apretar los dientes. A veces se escapa algún “imbécil” ¿Se puede llamar imbécil a un alumno? “Todos necesitamos que alguna vez alguien nos diga lo gilipollas que somos.”

Así vamos por muy mal camino. Vamo a un abismo que da miedo asomarse.


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