ESTA PAREJA, AIDA AYUSO Y MAR, SON UN PAR GOLFOS, QUE EL SUPREMO LES RECONOCE COMO GOLFOS PERO LES DA LA RAZÓN.
El Supremo certifica la victoria del bulo que difundió Miguel Ángel Rodríguez para proteger a la pareja de Ayuso
La resolución que el Supremo hizo pública este martes menciona de pasada, en sus hechos probados, el papel que Miguel Ángel Rodríguez jugó en todo el caso. Un actor protagonista disfrazado de personaje secundario. El jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid difundió un bulo “sin otro fundamento que una especulación gratuita”. Más adelante, a lo largo de 180 páginas de sentencia, añade adjetivos a la versión que movió entre los medios: “Absolutamente falsa e infundada” o “fantasiosa e inexistente”, entre otros.
Los calificativos que emplea el Supremo para definir la acción institucional de uno de los más altos cargos de la Comunidad de Madrid no han traspasado la armadura de Miguel Ángel Rodríguez, curtido en mil batallas de la comunicación política desde sus tiempos a la diestra de José María Aznar. El Supremo no dice nada más ofensivo que lo que él mismo sentenció sobre sí mismo: “No tengo ninguna fuente”, afirmó tajante desafiante en el juicio cuando le preguntaron por el bulo. Incluso guardaba una mentira inédita para sus señorías: que Hacienda no había permitido a González Amador cerrar con un pacto su caso de fraude fiscal.
La sentencia pasa por encima del bulo y omite su contexto real y político del momento. Lejos de ser una afirmación “fantasiosa”, la mentira que Miguel Ángel Rodríguez alumbró ante decenas de periodistas era una pieza clave en su estrategia. El plan de defensa de su jefa y su pareja que él —cargo público de la Comunidad de Madrid– había asumido en primera persona para hacer frente a las exclusivas de elDiario.es.
En la tarde y la noche del 13 de marzo de 2024, Miguel Ángel Rodríguez empezó a explicar a los periodistas que el fiscal del caso, Julián Salto, había ofrecido un pacto a Alberto González Amador. Un acuerdo de los que no implican la entrada en prisión y sí una solución silenciosa al caso, a salvo de periodistas y de la opinión pública en los inaccesibles archivos de un juzgado de lo penal cualquiera. Todo ese secretismo había quedado abortado por “órdenes de arriba”. De la cúpula de la Fiscalía, decidida a arrastrar a la pareja de Ayuso por el barrio de un largo y público proceso penal.
El Supremo califica este bulo –que muchos medios ofrecieron como verdad en sus páginas– como una “especulación gratuita”, pero el mensaje que Rodríguez envió a decenas de medios ocultando que era un invento y no una noticia está lejos de ser gratuito. Un día y medio antes, elDiario.es había revelado que González Amador había sido denunciado por defraudar 350.000 euros usando facturas falsas y empresas pantalla y la presidenta madrileña se enfrentaba a un torrente político del que intentaba salir airosa con ese mismo mensaje: que ella y su pareja eran víctimas de un complot del Estado.
“Sánchez busca mi destrucción personal”, fue la primera reacción oficial de Isabel Díaz Ayuso a las informaciones de elDiario.es. Otras respuestas fueron cuestionar a la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, por haber sido alto cargo de Justicia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El bulo de su jefe de gabinete, diligentemente difundido por medios afines en la noche del 13 de marzo, no era una ocurrencia: era el intento de condicionar el debate político horas antes de que Ayuso compareciera, por primera vez desde que elDiario.es destapó el escándalo, ante la oposición en la Asamblea de Madrid.
El voto particular de las magistradas Susana Polo y Ana Ferrer dan un papel más relevante a Miguel Ángel Rodríguez con aspectos que la sentencia mayoritaria omite: González Amador estaba “en el centro de la estrategia informativa que Rodríguez desarrolló”, dicen estas juezas, con un objetivo: “Defender la reputación de la Presidenta de la Comunidad de Madrid”.
Esa “estrategia” que sí mencionan las magistradas discrepantes va mucho más allá de lo que describe la sentencia: Miguel Ángel Rodríguez amenazó a una periodista de elDiario.es con “cerrar” y “triturar” el periódico por destapar el caso y ha llegado a afirmar que dos trabajadores de elDiario.es intentaron colarse encapuchados en casa de la presidenta madrileña. Los siete magistrados, tanto los que condenan como las que piden la absolución, asistieron impasibles a cómo el jefe de gabinete de Ayuso acusaba a elDiario.es de mentir e inventar pocas horas antes de que la Justicia confirmara que González Amador será juzgado por fraude fiscal en los términos exactos destapados por este periódico.
PERO EL NOVIO DE AYUSO VA P´ALANTE EN SU CASO. CON PENAS DE CARCEL


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