LOS MILITARES DE PARDO ZANCADA RODEAN EL CONGRESO EN MADRID
El 23 de febrero de 1981 yo estaba dando clase en el Instituto de FP de Toledo. Sobre las 6,30 de la tarde un conserje nos avisó que se suspendian las clases. En la sala de profesores me entero, por un compañera de lo siguiente: mi marido, que era policia, me ha llamado y me ha dicho "que estemos tranquilos, que es un golpe de Estado y que no pasa nada". Yo salte "como que estemos tranquilos ante un golpe de Estado". La que lo había dicho era una facha que presumía que su padre tenía la Laureada de San Fernado.
Me vine para Madrid en mi coche y ya estando en Madrid puse la radio de la policia. Aquello era un no saber quienes eran los unos y los otros. La unica consigna clara era "a los militares ni hablarlos".
Por la noche fue lo mismo, cuando llegó la unidad de Pardo Zancada para apoyar a Tejero la policia les abrio el camino.
A la mañana siguiente en el Instituto un capitan del ejercito, que daba clase de Gimnasia, me ofrecio un par de tiros llevandos la mano a la pistola. Los compañeros le sujetaron y le sacaron de la sala de profesores. La cosa fue que este fulano presumió de conocer a Tejero personalmente y dijo que era una bellisima persona. "Yo salté que un golpista que entra a tiros en el Congreso no es un buena persona, que es un canalla". Entonces el llevó su mano a pistola y me amezó con pegarme un par de tiros. Yo me encaré con él y le dije "no te tolero que me hables como si fuera un recluta y menos justificando un golpe de Estado"
Luego me pidio perdón en privado y yo le exigi que fuera en publico y sin la pistola. El lo hizo y la cosa no pasó a mayores.
El 23F fue mucho más que lo nos contaron, hasta la una de la madrugada Juan Carlos no dio la marcha atras total con el telegrama a Milans del Boch y Ussia. Los implicados tuvieron menos castigo que por robar una manza en una fruteria
Y así seguimos.

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