viernes, 25 de septiembre de 2026

LA POLICIA INVESTIGA BRUTALIDAD A LA POLICIA.¿QUÉ BROMA ES ESTA?

 

MUESTRA DEL BESTIALISMO POLICIAL QUE AVERGUENZA AL DELEGADO DEL GOBIERNO Y LE GUSTA AL GILIPOLLAS DE ALEIDA, EL ALCALDE MENTIROSO

Tirones de cuello, porrazos y arañazos: las agresiones policiales del desahucio de Maricarmen que investigará Delegación de Gobierno

El Delegado en Madrid, Francisco Martín, asegura que ha visto “imágenes que no han gustado” de algunos agentes frente a manifestantes “pacíficos”

Teresa del Olmo, de 25 años, fue una de las activistas que resistió en el exterior del portal de Maricarmen. Cuenta que los agentes le retorcieron el cuello para intentar que se soltara de la compañera que tenía al lado, a la que estaba agarrada de los brazos y las manos. “Me crujió todo el cuello y la espalda”, asegura. Otro agente le apretó la mandíbula para obligarla a soltar sus manos. Días después del desahucio, todavía le duelen “las cervicales y los dos lados de la espalda”, y al masticar le molestan los puntos de su mandíbula donde el agente aplicó presión. Cuando consiguieron que se soltara, la llevaron en volandas boca abajo entre dos agentes. Uno de ellos, asegura, le comentó al otro con sorna: “Si la soltamos ahora, se rompe los dientes”.

Sabela Canario, de 24 años, también estuvo en el portal. En su caso, tiraron de su cuello hacia arriba para conseguir que se soltara de los activistas que tenía al lado. Un agente la arrastró del brazo izquierdo, lo que le ha dejado un hematoma y un arañazo, que constan en el parte de lesiones que se realizó después. Todavía le duelen “la espalda y las muñecas”. Lo que más le sorprendió, asegura, fue la “desproporción” en la actuación de los policías. “Estábamos ejerciendo una resistencia totalmente pasiva, y aun así da la sensación de que usarán toda la violencia necesaria, les daba igual hacerte daño”, reflexiona.

Unos 200 agentes participaron en el dispositivo policial de más de siete horas que desalojó el portal de la vecina, en el que se concentraban un centenar de personas para impedir que se ejecutara el lanzamiento. Los agentes realizaron unas 209 propuestas de sanción, tras identificar a cada uno de los activistas que retiraron del portal y de las escaleras del edificio de Maricarmen.

Teresa del Olmo, de 25 años, fue una de las activistas que resistió en el exterior del portal de Maricarmen. Cuenta que los agentes le retorcieron el cuello para intentar que se soltara de la compañera que tenía al lado, a la que estaba agarrada de los brazos y las manos. “Me crujió todo el cuello y la espalda”, asegura. Otro agente le apretó la mandíbula para obligarla a soltar sus manos. Días después del desahucio, todavía le duelen “las cervicales y los dos lados de la espalda”, y al masticar le molestan los puntos de su mandíbula donde el agente aplicó presión. Cuando consiguieron que se soltara, la llevaron en volandas boca abajo entre dos agentes. Uno de ellos, asegura, le comentó al otro con sorna: “Si la soltamos ahora, se rompe los dientes”.

Sabela Canario, de 24 años, también estuvo en el portal. En su caso, tiraron de su cuello hacia arriba para conseguir que se soltara de los activistas que tenía al lado. Un agente la arrastró del brazo izquierdo, lo que le ha dejado un hematoma y un arañazo, que constan en el parte de lesiones que se realizó después. Todavía le duelen “la espalda y las muñecas”. Lo que más le sorprendió, asegura, fue la “desproporción” en la actuación de los policías. “Estábamos ejerciendo una resistencia totalmente pasiva, y aun así da la sensación de que usarán toda la violencia necesaria, les daba igual hacerte daño”, reflexiona.








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