MARCOS DE QUINTO A "ECHAR UNA MANO EN CEUTA"
No se crean que me voy a olvidar del Tribunal Supremo español, con aquella aberración jurídica del 8 de julio, rebotada hasta el infinito, sólo el afán de sembrar odio o dañar al Gobierno español, a España en definitiva, puede justificar la prohibición de las devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla, si es que se producen por mar, que si traspasan una valla de cemento o de hierro la cosa es distinta. Tan clarividentes juristas, altamente patriotas, tienen nombre, apellidos y filiación política. El ponente de la resolución fue Fernando Román, ex secretario de Estado de Justicia con Mariano Rajoy cuando era ministro Alberto Ruiz-Gallardón. Y el presidente de la Sección Quinta, que redactó la sentencia, es Carlos Lesmes, el ex director general de Justicia con José María Aznar y después presidente del Consejo General del Poder Judicial, allí entronizado por el PP, siempre a su servicio. ¿Han oído ustedes alguna queja sobre tal dislate en las filas de Feijóo o en esa prensa de la brigada acorazada, siempre dispuesta a sacar los tanques del bulo y la mentira a la calle?
Bien es verdad que allá a su frente, el Gobierno tiene lo que tiene, una banda de desaprensivos, incapacitados para levantar la cabeza y tener gestos de política de Estado. La indigencia de la derecha y la extrema derecha –esos siameses inseparables- es tan monumental que lo mismo el Gobierno es capaz de salir de este marasmo culposo. Oír a Feijóo, la nada como eje central de su pensamiento político, es echarse a llorar. Al menos a Figaredo se le entiende muy bien cuando propugna –qué tipo- cazar uno a uno a los moros invasores. Y si no se atina con el rifle, se ponen cebos, que destrozan las piernas y ya se morirán ellos solos, desangrados, por ejemplo. Han tenido que ver el PP y Vox en directo a lo que conducía su aberrante política de enfrentamiento y exacerbamiento del odio para que frenaran sus impulsos del paleolítico. Inútil pensar que van a contribuir a solucionar problema alguno, como el de los menores, pura humanidad y solidaridad con los ceutís, mayoritariamente votantes suyos. Nada de nada. Eso en el plano interior, que si enfocamos la mirada hacia los asesinos de libro, como Trump o Netanyahu, y las fieras reaccionarias como los líderes de esta nueva Europa fascista, el retrato de nuestro gobierno sale muy mejorado.
Bien es verdad que allá a su frente, el Gobierno tiene lo que tiene, una banda de desaprensivos, incapacitados para levantar la cabeza y tener gestos de política de Estado. La indigencia de la derecha y la extrema derecha –esos siameses inseparables- es tan monumental que lo mismo el Gobierno es capaz de salir de este marasmo culposo. Oír a Feijóo, la nada como eje central de su pensamiento político, es echarse a llorar. Al menos a Figaredo se le entiende muy bien cuando propugna –qué tipo- cazar uno a uno a los moros invasores. Y si no se atina con el rifle, se ponen cebos, que destrozan las piernas y ya se morirán ellos solos, desangrados, por ejemplo. Han tenido que ver el PP y Vox en directo a lo que conducía su aberrante política de enfrentamiento y exacerbamiento del odio para que frenaran sus impulsos del paleolítico. Inútil pensar que van a contribuir a solucionar problema alguno, como el de los menores, pura humanidad y solidaridad con los ceutís, mayoritariamente votantes suyos. Nada de nada. Eso en el plano interior, que si enfocamos la mirada hacia los asesinos de libro, como Trump o Netanyahu, y las fieras reaccionarias como los líderes de esta nueva Europa fascista, el retrato de nuestro gobierno sale muy mejorado.
EL QUE PUEDA HACER QUE HAGA. AZNAR, DICHO QUEDA