jueves, 26 de marzo de 2026

PROLONGAR LA AGONIA ES LO MÁS CRUEL


 YO SOY EL INICO DUEÑO DE MI VIDA

EL PROLONGAR LA AGONÍA A LA PERSONA QUE PIDE LA EUTANASIA ES UN ACTO DE CRUELDAD Y NADA CARITATIVO.

NI EL PADRE Y MUCHO MENOS LOS MAMARRACHOS DE ABOGADOS CRISTIANOS, MALOS ABOGADOS Y PEORES CRISTIANOS SON QUIEN PARA NEGAR EL DERECHO A LA PERSONA QUE PIDE MORIR SIN SUFRIMIENTO

Los intentos de obstruir por la vía judicial el derecho a la eutanasia de la joven no han hecho más que prolongar su sufrimiento

El final de la vida de Noelia Castillo, tal y como ella había pedido, debería haberse cumplido, en la intimidad y sin ruido mediático, el 2 de agosto de 2024, fecha para la que estaba programada su eutanasia después de pasar todos los filtros y con todas las garantías que contempla la ley. Pero murió este jueves, a los 25 años, ejerciendo su derecho a la muerte digna, con su historia convertida en un asunto público zarandeado por la judicialización a la que su propio padre decidió someter el caso.

Tras una infancia en una familia disfuncional y una adolescencia bajo la tutela de instituciones sociales, Noelia estaba parapléjica y padecía un sufrimiento “grave, crónico e imposibilitante” desde que en 2022 se arrojara desde un quinto piso después de sufrir una violación múltiple. El deseo de poner fin a su padecimiento acogiéndose al derecho a la eutanasia se vio, sin embargo, saboteado por una cruzada judicial que ha añadido casi dos años de dolor a su existencia.

Impulsado por Abogados Cristianos —una fundación de ultraderecha conocida por torpedear la aplicación de esta ley—, su padre —quien, según la propia Noelia, nunca se ocupó de ella— interpuso sucesivos recursos alegando que su hija no gozaba de plenas facultades para decidir. Todos los jueces de todas las instancias —hasta el Tribunal de Estrasburgo el pasado 10 de marzo— ampararon la decisión de la joven. Este mismo jueves era denegada la suspensión in extremis de la eutanasia solicitada por Abogados Cristianos en nombre del progenitor ante un juzgado de instrucción de Barcelona. El resultado de la batalla ideológica de esta fundación ultra a costa de Noelia Castillo y contra su deseo soberano es devastador: 601 días de demora en un proceso que la legislación dispone precisamente para evitar que se prolongue un sufrimiento innecesario.

La conmoción social provocada por su testimonio televisado no debe distorsionar el foco principal: la manipulación de su sufrimiento a cargo Abogados Cristianos. Retrasar una eutanasia ya autorizada a base de contenciosos judiciales es intentar vaciar de sentido un derecho inalienable. Cada uno de los días que se ha obstruido el proceso se ha traducido en la prolongación del dolor que la ley persigue evitar. Respetar la legítima, libre y fundada decisión de Noelia Castillo, avalada por todos los tribunales, era una obligación ética y democrática.

ABOGADOS CRISTIANOS MALOS ABOGADOS Y PEORES CRISTIANOS

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