martes, 28 de abril de 2026

LOS INTOCABLES DE M.RAJOY. CON TODO EL DESCARO

¿Cómo aguantar el espectáculo cómico de Mariano Rajoy, Dolores Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, mintiendo como bellacos y sacudiéndose las pulgas de la infamia, disfrutando, además, de ese extraordinario momento en el que son conscientes de que se están riendo de usted, de mí y de aquel de allá? Vengan a por otra, lechuguinos, que nosotros somos los intocables, los que siempre estamos por encima del populacho, quiénes son esos fiscales para ponernos en aprietos, qué se creen esos abogaduchos de la acusación, todos ellos rojos peligrosos. Hice, hago y haré lo que me viene en gana, porque para eso he tenido, tengo y tendré a unos jueces felpudo de lo más apropiado y cortés, qué habano desea usted, don Mariano, que se lo enciendo gustoso, siéntese por aquí doña Dolores, que ya pongo a sus pies el escabel.

Espectáculo lamentable, todo un presidente del Gobierno, una vicepresidenta y una ministra de Defensa, secretaria general del partido, además, luciendo ante el respetable su desconocimiento de todo lo que pasaba a su alrededor, y negando - ¡qué descarados! – haber dicho lo que ya ha oído toda España que sí han dicho, incluidos sus compañeros de gobierno y los miembros de esa Sala de la Audiencia Nacional que hacen, tipos desahogados, ah, esa Teresa Palacios, dignísima sucesora de aquel juez que se llamaba García Castellón, el de los tres monos, alfombra persa con el PP, como si oyeran llover y todos sabemos que no son ni sordos ni tontos. Duele ver el escaqueo de los pillos y truhanes ante sus responsabilidades, no nos merecemos los españolitos de a pie tanta desvergüenza. Gürtel, Kitchen, millones de euros en mordidas, en maletas en Suiza, policías corruptos hasta las cachas. Y ellos: a mí, plim, ya pagarán otros por mis muchos pecados. O no, que ya puestos, lo mismo en esta cosa sucia y viscosa del espionaje de la policía patriótica se van todos de rositas. ¿De verdad que les extraña la impunidad de esos heraldos de la derecha más rancia, cuánto queremos a esa justicia también patriótica?


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario