Luis Bárcenas, extesorero del Partido Popular, declara este lunes en el juicio por la operación Kitchen como perjudicado del operativo parapolicial para sustraerle documentación sobre la caja b del PP. Y lo hace con mucha expectación respecto a que "tire de la manta" sobre la posible responsabilidad de Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, en la operación que ahora se juzga.
A preguntas del fiscal, Bárcenas ha comenzado explicando el origen de la contratación de Sergio Ríos como conductor, en febrero de 2013. Ríos actuó como topo o confidente de la brigada política del Ministerio del Interior que le espió a él y a su familia en busca de la documentación comprometida.
Respecto al taller de Rosalía Iglesias, en la calle General Díaz Porlier de Madrid, que fue asaltado por los policías implicados, Bárcenas ha explicado que allí se había llevado entre 20 y 25 cajas de documentación que guardaba en su despacho de la sede del PP y que quedaron allí tras su despido como tesorero, en enero de 2013.
"Dejo allí información importante", afirma Bárcenas, que ha explicado que cuando Génova le autorizó a recogerla, envió a Sergio Ríos, que metió los papeles en cajas y las numeró. "Y las lleva al estudio de mi mujer porque el volumen era cuantioso". El extesorero ha dicho que Ríos le entregó un albarán, "que no le quiso firmar nadie del PP", pero que constaba, según el transportista que llevó las cajas, que había transportado unas 20 o 25.
Sergio Ríos entregó dos móviles y una tableta al comisario García Castaño para que fueran clonados. Respecto a esto, Bárcenas ha dicho que el chófer tenía acceso total a sus dispositivos. "Si iba a una reunión dejaba el móvil en el coche", dice. Explica que, de hecho, "uno de esos teléfonos lo llevaba yo el día que entro en Soto del Real; lo entrego y al día siguiente cuando va Sergio Ríos a llevarme cosas, el reloj y el teléfono se los lleva el señor Sergio Ríos".
El maletín de Bárcenas
Luis Bárcenas ha explicado que existía otro tipo de documentación que guardaba en el despacho de su domicilio; era material contable referido al PP, como extractos bancarios, apuntes sobre la fiinanciación de una campaña electoral en Madrid y un donativo de 50.000 euros que se entregó al gerente del PP. Todo eso estaba en un maletín y "estando en prisión, días antes del 15 de julio, cuando declaro en la Audiencia Nacional, dio instrucciones para que se le entregue el maletín a mi abogado, Javier Gómez de Liaño", dice Bárcenas. De nuevo fue Sergio Ríos el que llevó la documentación, que se llegó a exponer en la Audiencia Nacional el 15 de julio".
Ya en 2015, cuando empieza a hablarse de una operación Kitchen, "a mí me sonaba a chino", dice Bárcenas. "No me lo podía creer. Nunca pude pensar que personas que yo consideraba serias pudieran organizar una operación de estas características, sin respaldo judicial para espiarnos". Ha afirmado que pidió al periodista Esteban Urreiztieta, de El Mundo, una fotocopia de los papeles que le enseñó y que eran anotaciones de su esposa, para cotejar la letra con su mujer. El periodista declaró la semana pasada que para contrastar la información sobre la sustratación de documentación a la familia Bárcenas por parte de la Policía enseñó a Bárcenas parte de ese material.
En la cárcel, desnudo integral
Ya en el turno de la letrada de Luis Bárcenas, este ha descrito cómo cambió su relación en la prisión de Soto del Real a raíz de su declaración en la Audiencia Nacional que señalaba a dirigentes del PP como perceptores de dinero en negro. "El primer día, llego tarde, a las 21.30 de la noche, y me recibe el director y la subdirectora de centro, muy cordiales". De ahí se pasó a una situación opuesta para "humillarme", incluido un cacheo desnudo integral, dice; "una persecución permanente", añade.

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