Soraya Sáenz de Santamaría y la sombra de los servicios secretos llegan al juicio de 'Kitchen'
La supuesta participación del CNI en el espionaje a Luis Bárcenas copará la sesión de este lunes, con la declaración de la exvicepresidenta del Gobierno que controló el servicio de inteligencia español cuando Mariano Rajoy lo desvinculó del Ministerio de Defensa.
Después de Mariano Rajoy y Dolores de Cospedal, otros dos pesos pesados del PP llegan este lunes al juicio por la operación Kitchen: Soraya Sáenz de Santamaría, exvicepresidenta y exministra de la Presidencia en el Gobierno de Rajoy, y Javier Arenas, actual senador del PP y ministro con José María Aznar.
Este lunes también declarará Guillermo Bárcenas, hijo del extesorero del PP, en calidad de perjudicado por la operación Kitchen, ya que fue espiado por la trama y retenido en su casa a punta de pistola por un hombre disfrazado de cura, aunque estos hechos han quedado fuera del juicio.
Soraya Saénz de Santamaría, retirada de la política desde que en 2018 perdiera las primarias del PP frente a Pablo Casado, lo fue todo en el gobierno de Mariano Rajoy (2011-2018). Controló el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), cuando las competencias pasaron a la vicepresidencia del Gobierno. Después, Pedro Sánchez devolvió el control de los Servicios Secretos al Ministerio de Defensa.
Y es precisamente por su labor al frente del CNI por lo que interesa la declaración de Sáenz de Santamaría en el juicio por la operación Kitchen. La sombra de los servicios secretos españoles atraviesa el sumario de Kitchen y son varios los acusados que esgrimen que por encima del Ministerio del Interior y de la Policía planeó la mano del Centro Nacional de Inteligencia, controlado en aquellos momentos por Moncloa.
Sáenz de Santamaría es socia del prestigioso bufete Cuatrecasas, donde recaló tras su salida del gobierno a raíz de la moción de censura que presentó Pedro Sánchez por la condena del PP por el caso Gürtel. Se da la circunstancia de que este despacho y la propia Sáenz de Santamaría representan a inversores que han demandado al Estado por los recortes en las renovables que aprobó precisamente el Gobierno de Rajoy.
Las confesiones de García Castaño
Durante la fase de instrucción de la causa Kitchen, cerrada abruptamente por el magistrado Manuel García-Castellón dejando en el aire muchas incógnitas, uno de los investigados, el comisario Enrique García Castaño, exdirector de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), que no se sienta en el banquillo debido a las graves secuelas por un ictus, señaló al CNI en los seguimientos a los Bárcenas.
En concreto, habló de "otros servicios de Inteligencia" que estaban realizando seguimientos a Bárcenas diferentes a los que había puesto en marcha la Dirección Adjunta Operativa de la Policía. Según García Castaño, en las vigilancias realizadas por la UCAO se toparon con motos y coches con matrículas falsas que vigilaban también al entorno de Bárcenas.
García Castaño colaboró con la justicia y confesó su participación en Kitchen; acabó confesando que él mismo allanó el estudio de la esposa de Bárcenas para hacerse con la documentación que allí se guardaba sobre la caja b del PP.
José Manuel Villarejo también apunta a Sáenz de Santamaría y al exdirector del CNI Félix Sanz Roldán, que también está citado. El comisario jubilado asegura que la información obtenida a través del espionaje a la familia Bárcenas acabó en el CNI y en manos de Sáenz de Santamaría. La estrategia de su defensa pasa por insistir en que él actuó como agente de inteligencia al servicio del CNI. Villarejo también ha señalado a la Guardia Civil detrás de las vigilancias.
YA VEREMOS...

No hay comentarios:
Publicar un comentario